Poema 170: Politics

Politics:

the art or science of governmentIMG_20180419_175807

 

Engaño y ocultación, también parapeto,

voces de minúsculos insectos escaladores,

elevados al poder sin sustancia:

fidelidad, asunción de decisiones,

lealtad al rango jerárquico superior.

 

Grandes empresas sostienen la estructura

productiva, consideran las larvas mecánicas

de su propiedad, equilibrios favorables

mantienen el sistema increíble,

ocio banal, levedad de voces eruditas.

 

Pueden defender un hecho y su contrario,

enviar a los perros avanzadilla y luego retirarlos

ante el exceso de teatralidad al descubierto,

burdas excusas, el Sistema idiota, el Sistema.

 

Control y medida, años de Derecho e Historia

Política para sustentar los cargos,

para liberarlos de la presión social revolucionaria,

vías de escape, catarsis públicas controladas

para ocultar el poder de la sombra monetaria.

 

Nadie que grite estas verdades tiene posibilidad,

pantomima apenas tolerada por sus iguales

adoctrinados en el Camino y la Verdad,

la condición humana tan variable y corrompible,

pequeños instantes de lucidez política.

IMG_20180409_191922

 

 

 

Poema 169: Se ha abierto la puerta de la primavera

Se ha abierto la puerta de la primaveraIMG_20180416_235700

Es tiempo de las puertas tapiadas

y los edificios cambian de forma y color.

 

Aire de primavera con cuatro libros bajo el brazo.

 

Quizás infeliz pero hechizado por el olor

de los cerezos chinos.

 

Cigarros y más,

un viejo cono de metal,

una pose suficientemente sexy.

 

Los bajos excesivos del sonido de un coche,

matan la belleza de la ciudad que fluye:

una bicicleta de otro mundo,

unos pantalones ajustados que fascinan.

 

Se ha abierto la puerta de la primavera

y el kiosco de los helados.

IMG_20180418_081209

 

 

 

Poema 168: Formas matemáticas

Formas matemáticasIMG_9045

La forma de expresión matemática-concisa

moldea el pensamiento,

eleva el umbral de atención del interlocutor,

crea imágenes en el aire

que cada cual recoge o desestima.

 

¿Quién puede imaginar infinitos decimales?

¿Cómo es la máquina que transforma

ondas en números?

 

¿Qué distribución siguen las margaritas

blancas y amarillas

en el césped verde-intenso por las lluvias?

 

Se trata de hacerlo todo rápido,

de contestar con prisa y a ser posible

obtener el máximo beneficio.

 

Los símbolos parecen jeroglíficos

para el no iniciado, una sucesión imposible

de entender, de la que la mente se aleja

para poder mantener el orgullo de la inteligencia.

 

Y detrás de todo está el proceso lógico,

la idea brillante que acorta camino,

varias técnicas para las demostraciones habituales,

satisfacción y belleza tras la fatiga.

IMG_20180412_134640

 

 

 

 

Poema 167: Shostakóvich, sinfonía nº5

Shostakóvich, Sinfonía nº5IMG_20180405_200047

La orquesta dividida en grupos

baila al son de sus instrumentos,

cuerdas que crean una melodía

a la que responden los metales viriles:

una conversación instrumental a tres bandas,

contrastes e introducciones solistas,

ora un fagot, ora cuatro trompas,

pizzicatos de violín sostienen la tensión.

 

Lentitud, cúlmenes de plenitud,

las trompetas protagonistas

o el trombón solista contrapunto

de la velocidad que adquiere el conjunto.

 

Música para animar a las masas

o para deleitar a un público entregado;

la potencia del conjunto orquestal

mueve a la sonrisa y a la alegría

despierta las mentes cerradas a la música

contemporánea, abre el espíritu

lo eleva a la bóveda de la inmortalidad.

 

El arpa delicada se asoma a la vorágine

de fuerza instrumental conjunta,

un gong, timbales, la gravedad de los contrabajos,

transporta a un teatro musical,

hace soltar la tensión contenida y concentrada

despeja las nubes mentales de quien lo escucha.

 

Color y fuerza en la dirección,

el vals de los arcos acompasados,

de los hombros delicados de los músicos,

tensa concentración en la partitura,

la voz de mi hijo que susurra

las diferentes claves de cada instrumento,

y el estallido final de fuegos artificiales

de fiesta para los sentidos,

de gozo infinito y liberación total.

IMG_20180405_195826

 

 

 

Poema 166: Sintaxis

Sintaxismathonym (4)

Despiertas pensando en sintaxis,

en formas, creaciones, clasificaciones,

en la descomposición o unidad

atendiendo a ciertas reglas sutiles.

 

La taxonomía no te atrae,

te dispersa o aburre, monótono instante

en el que cierras tu mente al paralelismo

natural con la lógica matemática.

 

Te abandonas a la sensualidad de un pasaje,

a ciertas formas de erotismo desconocido:

en medio de descripciones subcutáneas

hallas un nexo de capilaridad voluptuosa.

 

La marea de gente enardecida

o el olor del incienso o el ritmo de los tambores

o la imagen hierática, cárdena, muerta,

filas y filas de cofrades en procesión turística.

 

Collage, pinceladas de color,

tú eres el responsable del énfasis

o de la ausencia de sustancia para el lector,

difuminas o ensalzas o relegas o enfocas.

 

El ejercicio puede ser virtuoso o simple,

aleatorio o cuidadosamente compuesto,

el resultado será el mismo para la mayoría,

tan solo algunos eruditos o sensibles lo apreciarán.

 

Mi azul del cielo no es igual que el azul de abril,

ni que el azul que tú lees o en el que piensas,

azul es una persona fría o un amanecer brumoso,

pero no el río de aguas turbias removidas por la lluvia.

 

Caminas y piensas, o piensas y caminas,

jerarquía de ideas que te sueñan en la noche,

o que se alternan en tu vigilia para metamorfosearte,

para conformar una salida a tus obsesiones.

 

Minimalismo, la pincelada recortada y pulida,

toda la exuberancia y la formalidad y el ornato

reducidos a una simplicidad léxica y sonora,

búsqueda de un color o una sensación en la palabra.

IMG_20180318_125135

 

 

Poema 165: Rastros culturales

Rastros culturalesIMG_8800

Elenco magistral, amplias fotos,

el rastro que alguien deja en Facebook

sin programar o sin planificar,

un perfil de cosas que te gustan,

montaña, viola, esquí.

 

Un concierto, un maestro legendario,

energía y entrega, la corriente musical

interna en esa persona es enorme.

 

Tu rastro no es tan grande, ni tal alto,

ni alcanzas tantos seguidores:

poemas, tu salvaguarda cultural,

muestra de tu inquietud y tus dudas.

 

La retina fija e implementa flujos de pensamiento,

recortes, fotografías, un verso o una idea,

cada cual se parece a alguien,

emula o amplifica o enlaza collages múltiples,

la cara vista de una vida sonriente.

 

El buscador te lleva directamente a un rostro,

eleva tus expectativas,

oscurece sombras y las oculta,

tras muchas elecciones pasas de puntillas por meses

y años y andanzas eliminadas.

 

Tu rastro se asemeja a tus olvidos,

a los trampantojos que tu mente crea

para evitar dolorosa consciencia de tus titubeos,

para elaborar un relato simplificado y feliz

de tus días, de tus decisiones y logros.

 

Idealización, nulo esfuerzo, nula duda,

sonríes y difundes tus ideas con miedo,

el valor en esas mínimas decisiones te define,

música o luz o pertenencia o disputa,

todo eso eres y a todo eso aspiras en tu vida.

IMG_8851

Poema 164: Un hilo invisible fotográfico

Un hilo invisible fotográficoIMG_8733

La foto de época con estilo vintage

muestra la nula transformación del espectáculo,

solo la elección de la luz y el modo

te hace sentir moderno y evolucionado.

 

Los filtros fotográficos condicionan la visión

del pasado almacenado en módulos mentales,

la primera luna que viste, mare serenitatis,

el detalle lúcido en medio de un fondo desenfocado

de una flor temprana de almendro…

 

Esa piedra labrada antiquísima,

o la composición de los niños con paraguas

llena de colorido y de alegría,

ese verde intenso del paisaje tras la lluvia,

condicionan el mes que visitas en tu nube.

 

Existe tal vez una instantánea de aquel día,

del evento que has idealizado en tu recuerdo,

de ojos sonrientes o el color de una camisa o blusa,

existe aquella luz, los colores ese ocaso animado.

 

Quizás se escape la fragancia de las flores volanderas,

o las notas que el pianista desgranaba

mientras entrecerrabas los ojos y te veías

sentado en la cima del monte Tolio con la bahía a tus pies.

 

O el verano en que ataviado con un vaquero viejo y roto

horadabas la tierra cántabra para construir un muro,

torso desnudo, sucio, sudoroso, filmográfico.

 

Algunas fotos de Malik Sidibé, color de África,

un relato que te llevó hasta él.

 

El perfil montañoso de un crepúsculo en la fortaleza veneciana.

IMG_8708

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema 163: Primera luna

Primera lunaIMG_20180330_103753 (1)

La primera luna de primavera todo preside,

henchida, desde el cenit celeste.

 

Hay un corazón hortera enorme

pintado en blanco en la pared,

bien podría ser un culo.

 

Hormiguean cientos de personas

agolpadas en torno a una virgen,

cada cual busca su salida y su razón

con toda la prisa del mundo.

 

El aire cálido despierta olores y deseo,

la espuma de las cervezas

es un reclamo en cada terraza.

 

Vestidos de flores se alternan con ropa oscura,

ancianos abrigados sienten frío interno,

murmullos aún quedos, precavidos,

demasiado atentos a las previsiones del tiempo.

 

La luna provoca una extraña lucidez nocturna,

preside y embelesa,

llena de fervor y de palabras,

modifica la conducta humana en rituales atávicos,

pasa inadvertida en medio de los rascacielos.

IMG_20180329_005010

 

Poema 162: El espectador

El espectadorIMG_20170414_204911

Silencioso observa desde la acera

el acompasado movimiento de encapuchados,

configuración estética de hermandad,

roces inútiles de sotanas contra el suelo embreado,

reflexiones íntimas en el frío castellano.

 

El deseo oculto de cada uno

es la renuncia a su rostro, el anonimato,

la fusión en una colectividad estructurada,

una justificación mental

a ciertas disonancias heredadas o aprendidas.

 

Ha aprendido a mirar,

a observar cada detalle como si fuera una película:

encuadres, cartas aisladas en un atlas

susceptibles de ser fotografiadas,

la luz exacta de la exposición en las largas filas.

 

Museo o anacronismo carnavalesco,

arte o catarsis colectiva,

la libertad de ir encadenados en procesión,

el sometimiento de la individualidad a la masa,

seres anónimos silentes y ociosos.

 

El espectador se sabe parte necesaria del juego,

es escudriñado por cientos de ojos

asomados a los orificios del capirote,

evaluado y juzgado: turista o paseante,

ocioso voyeur de otro sistema planetario.

 

Debajo de su apariencia están desnudos,

ascienden sus pensamientos en espirales liberadas:

muerte o rutina o ignorancia,

o deseo y una suma inapropiada de perversidad

que aguarda el momento de ser liberada.

IMG_4806

 

Poema 161: La piel

La pielIMG_8374 (1)

La piel del tomate se resiste

bajo las hélices de la batidora:

la pulpa ya está licuada

pero la estructura aún sigue en pie.

 

La tensión superficial de una pompa

de jabón, crea miríficas estructuras,

muestra, conecta y sostiene,

el lánguido vacío interior traslúcido.

 

Mi propia voz leyendo un poema de Ashbery

en un inglés impostado,

se licúa gradualmente

mientras el poema resiste aún en pie.

 

Mantienes tus rutinas diarias,

caminas, huesos y tendones,

con la fuerza de un paso resuelto

mas tu núcleo se volatiliza.

 

El objeto del poema eres tú,

ciudadano vacío de sustancia propia,

codiciado consumidor de películas,

libros, noticias, canciones, e ideas.

 

Te delata la arruga de tu rostro,

esas manchas indisimulables de tus manos,

el viento que rasguea tus cuerdas vocales,

la lentitud con que expresas tu recogimiento.

IMG_20180323_081221