
Cámaras térmicas
La intimidad
cuerpos cálidos separados en el lecho
soledad
el sueño totalitario discontinuo
datos interpolados ensamblados
sexo, deporte, la luz azul de la lectura.
El artefacto del atlas de calor
atraviesa fantasmalmente los muros
mapea edificios y ubicaciones.
El último resquicio de privacidad vulnerado,
tiranía de los datos
acoplados en perfiles de consumo
o de captación biométrica.
La bacanal puede desconcertar un instante
a la máquina automatizada
sugerir formas ilícitas de energía doméstica
presunto objetivo en un eventual ataque.
También la risa múltiple trastocará al ingenio
ajenos siempre, –ciudadanos libres–,
al omnímodo poder tecnológico inquisidor.


















