
Flores
Se abren inopinadamente tras la lluvia
en un horizonte bélico,
sencillo placer cromático
privilegio de sentidos asediados por los grises.
Un tulipán es un acontecimiento
capaz de desenfocar el fondo hostil
de ladrillos superpuestos sin guía
o de reflejos metálicos de armas modernas.
–Jacintos–, dirá ella de esas flores azuladas
que evocan al amante lacedemonio de Apolo,
bulbos aflorando aquí y allá profusamente.
Membrillos florecientes y espinosos
alternan con narcisos bellísimos
en un colorido fabuloso bajo el cielo tan azul.
Despiertan también con cierta prisa los frutales,
flor breve e intenso aroma polinizable
y largo tiempo de maduración selecta.
Huele a primavera más allá de las noticias
de las estrategias electorales escalonadas
de la sumisión pretendida por líderes agresivos.
Las pequeñas alegrías despiertan una mañana
aún fresca del primer mes romano
serenan y aplacan tormentas mentales
con la sencillez poética de un haiku floral.


















