
Me diluiré en la nada
Me diluiré en la nada cuando me detenga.
¡Hay tantas cosas que limpiar!
Me llaman constantemente,
acude aquí o allá, disfruta y publica
eres un pixel contributivo a la nada cotidiana.
Se volvió gris el día y también las conciencias,
vuelve el patíbulo público
arraigados, enraizados, evitativos.
Sonríe la luz un día y florecen los vestidos
en una montaña rusa de bufandas y miedos.
Estulticia y negligencia contra la excelencia,
ruido y suciedad, la tontería amplificada
llena de colores verde-rojigualda.
¿Dónde estás, agenda infinita?
La introcepción me pide ahora escribir el poema,
sufrir el frío burgués del esfuerzo voluntario.
La belleza se ha ocultado mansamente
aún no se han diluido la música ni la poesía
perdura el esfuerzo titánico del arte contra la guerra.
A punto de detenerme un instante.


















