Poema 696: ¿En qué momento el silbo del afilador desapareció de nuestras vidas?

¿En qué momento el silbo del afilador desapareció de nuestras vidas?

Mirar hacia delante

primavera en medio de lluvias eternas

otro dolor de cabeza

la felicidad oculta de las rutinas diarias

personas que me facilitan la vida

enfocar en aquello que toca

consciente de lo efímero de algunas imágenes

conteniendo el pesimismo futuro

en aras de la experiencia.

Se repiten los ciclos temporales

prendas de vestir árboles desnudos

los ríos desbordados cual Moldava polifónico

ese malestar físico que dura semanas.

Alguien a quien seguías en redes sociales

ha desaparecido del algoritmo familiar

el cerebro tan plástico lo compensa con nimiedades

viñetas catarsis una lectura inesperada

la música que se cuela por las costuras

Que me quiten

¿En qué momento el silbo del afilador

desapareció de nuestras vidas?

Poema 695: Volver a pedalear

Volver a pedalear

La bicicleta se me resiste al principio

frío

inseguridad de quitarte un guante en marcha

cara orejas ojos viento

llegas al sendero calzándolo

allí refugio belleza verde pinos

suma concentración

me detengo para hacer una foto a la sierpe

luz del ocaso entre las ramas.

¿Cuánto queda?

Sudor bajo la ropa

esfuerzo

llego al río torbellinos simas corriente

fulgor del caudal

instantáneas intensas una sonrisa fotogénica

se oculta el sol doloroso tras los chopos desnudos.

¡Cuánta belleza!

Vuelvo acelerando los carriles

me persigue el fuego voluptuoso del astro

ligero a favor del regreso

frío intenso se cierne la noche.

Alegría del transitar rústico y urbano

del cuerpo desperezado y vivo

del retorno del placer ciclista.

Poema 694: Rasgos diferenciales

Rasgos diferenciales

Poder contar indicar sorprender presumir

la sensación única de saberte diferente

individualidad sumergida en el magma

de todas las formas de cooperación posibles.

Cuando alguien te descubre por inteligencia

por belleza por alguna singularidad positiva

–e incluso a veces no tan positiva en el consenso–

brilla una luz ancestral en tu interior.

Quizás eso fue en origen la distinción lingüística

o la habilidad artesana o la estratificación social.

Todas las referencias apellidos marcas destrezas

refuerzan la tesis del motor evolutivo

no genético a veces heredado por comodidad

por la simpleza de potenciar el rasgo preexistente.

La idiosincrasia de cada cual elevada a un altar creativo

subyace a todas las pulsiones comunitarias

de expresión de poder de dominio.

Los talentos singulares y personales florecen

cuando alguien los riega y abona convenientemente

producen frutos y a veces contribuyen socialmente

otros son ignorados perseguidos ocultados

en aras de personalidades o intereses mayúsculos.

Erupciones terremotos desbordamientos

ruptura de costuras luchas egocéntricas

y búsqueda de palmeros que elogien y enaltezcan

antes de un último acto de fusión en la masa informe.

Poema 693: Mercados de valores on-chain

Mercados de valores on-chine

Ajenos al envés del mundo

desactualizados

más pendientes de la pluviometría

que de los criptobrós on-chaine iluminados

ignoramos componendas y transacciones

cual energía oscura que rige el universo.

Blockchain es un término difuso

algoritmos ignotos para matemáticos conservadores

oro puro para los más espabilados.

Cualquier rumor amplificado en redes sociales

cotiza en un mercado global

voceros de las ondas o comunicadores

expandirán y aumentarán su rendimiento

fuego fatuo probabilístico

bengala preciosista con sesgos de confirmación

que distribuirá pérdidas antes de morir.

Con nodos mineros –te explicarán– prosperarás

tendrás un control estocástico en los asientos

de un libro mayor indestructible.

Las renovables coadyuvan al mining

utópicos solitarios en busca de fortuna

Dies Irae en las pérdidas inevitables

Zaratustra en las ganancias inverosímiles.

Cae la nieve y capta toda la atención mediática.

Poema 692:¿Qué pasó en este cuarto de siglo?

¿Qué pasó en este cuarto de siglo?

¿Qué pasó en este cuarto de siglo?

Nunca nada se repite del todo

y todo es encasillable en el pasado:

felicidad, ambición, resarcimiento y venganza.

Esta tecnología.

La imaginación y la creatividad no descansan

ahí está el terror, la maldad, también el martirio civil

las heroicidades individuales y colectivas

y el fin de un ciclo con toda la continuidad poética.

Los intensos focos periodísticos duran una mónada

también el griterío salvaje, los partidos del siglo

o la guerra continuada por otros medios.

Hay poesía que permanece, que resucita en las tropelías

que recitada en voz alta es un altavoz magnífico,

que susurrada entre los perseguidos los alienta

crea corrientes subterráneas indetectables por los drones.

 A treinta grados bajo cero la democracia se resiente

también las libertades civiles

en aras de una megalomanía pecuniaria sin límites.

Las nuevas guerras son videojuegos asimilables

hasta el número de asesinatos que toleran las encuestas,

la sangre solo clama sangre mientras el foco se mantiene.

El siglo será una sombra o una lucha contra la injusticia.

Poema 691: ¿Quienes somos nosotros?

¿Quiénes somos nosotros?

¿Quiénes somos nosotros?

¿Cuánta violencia invisible?

¿Qué luz nos guía?

Somos el todo durante un tiempo,

somos deseo y miedo, y complacencia,

la mirada de los otros

y la supervivencia emocional.

Solo alcanzamos los bordes en el peligro

en la excepcionalidad inesperada.

Ese todo temporal ocupa un espacio inmenso,

también desborda y suprime,

se endiosa e hincha el plumaje de aire estéril.

A veces estalla.

Somos secreto y avaricia,

encogidos por el frío que entra por las ventanas,

acogidos por el calor transitorio de la belleza.

Llega entonces una cura de sueño

y te despiertas locuaz e inteligente.

Durante instantes asciendes a un Olimpo,

impostor interino, sonríes y bailas.

La cúspide no durará más allá de un soplo

en la suma de aquiescencias del mundo.

Tu violencia no existe en tu zona consciente

mas acecha paciente la falla

en el camino evolutivo de protagonismo victorioso.

Somos complejos y básicos, inexplicables,

puntos críticos sin polaridad definida.

Poema 690: Geometría helada

Geometría helada

Geometría del hielo cencellada

cortado el paisaje talud carretera

ahí incide el frío extremo

parpadea en el salpicadero el signo negativo

plantas inútiles como tantas vidas

se embellecen en tensiones mínimas

-flota el hielo en el agua- dijo el hijo

la densidad siempre la densidad

el mar de placas solares triste en la niebla

Debussy el fauno mínimos destellos

mi padre como excusa para el vino

estrellas fractales invisibles sé que estáis ahí

curvas de Von Koch

pájaros ahuecados orondos pesan en el cable

ya catenaria eléctrica densa

se cuela en los huesos esa humedad subrepticia

otros fríos imaginarios de antaño

chuzos y sabañones dijo mi padre

el lavajo helado dejaba sin abrevar a las bestias

y todos los damnificados del invierno

ninguna geometría es como parece

ni como fue.

Poema 689: Nieve

Nieve

Nieva en la burbuja que puedo alcanzar,

un entorno local de singularidad paralizante,

temor, frío amplificado, elevado por agoreros:

la nieve conecta nuestro paisaje con la geopolítica

los inuit se visualizan en el páramo castellano.

Algo fluye en nuestro interior ancestral,

oportunidad de caza, agua garantizada,

conservación de las viandas

pero también frío extremo, ventiscas mortales,

desorientación y búsqueda inmediata de refugio.

La luz blanca y los paisajes sin color

deslumbran al espectador que desafía la nevada

convierten la vida sedentaria de pantallas

en realidad digitalizable y protagonista.

La nieve es un meteorito estructurante,

se mezcla con la materia orgánica, la penetra

la transmuta en un barro informe germinal.

Delata también huellas, pisadas, roderas,

quién pisó primero, quien rodó esa bola gigante

que es la base de un muñeco grotesco.

Los copos son una bendición histórica,

una recarga de arroyos y acuíferos imprescindible,

la garantía de una primavera impetuosa y alegre.

Griterío adolescente que se lanza bolas apretadas

y encaja en el cuerpo los agravios amicales,

empapados y felices de rememorar su infancia.

Poema 688: Conocimiento

Conocimiento

El mundo se abre al conocimiento

de los abusos de poder, dominio, coacción,

la dignidad humillada,

sexo, dinero, violencia

ostentación brutal del poderío económico,

fama, marca macarra,

penetración propagandística previa.

Quien ha soñado con la elongación de la vida

teme la de algunos hombres seniles millonarios

sesgos machistas aún les protegen

ante una ola de apariencia imparable

que necesita ser impulsada continuamente.

Ya no hay risa ni indulgencia, solo ideología,

conservar la permisividad tradicional

o practicar la ejemplaridad educativa,

público escarnio, iluminación de la perversión

extendida e indiciada y silenciada.

Los días de gloria crearon monstruos

egocentrismo e impunidad esclarecidos

en estos tiempos de intimidad difusa.

Pasaron los dictadores, ya denostados,

y han llegado, sucediéndolos con continuidad,

los mismos fulanos en envoltorios democráticos.

La reivindicación de igualdad humana

no debe detenerse, ni frenarse, ni ralentizarse.

Poema 687: Sombras

Sombras

Se ennegrece la tarde tras la siesta

luz oblicua y filtros mentales

un personaje bonachón caminante

titilan los árboles por un viento de fondo

rumor de motocicletas en lontananza.

El vacío lleno de vehículos

semáforos problema tras problema

enfocando y resistiendo

escuchas múltiples de asuntos banales

el desierto de enero

todos los focos mediáticos desconcertados

donde nadie puede profundizar:

muertos y una teatralidad excelsa

muestra desmesurada de poder.

La sombra es ocurrencia y farol

órdagos lanzados al viento de la borrasca

divergencias informativas

nebulosa predictiva de fichas de dominó

todas las vías explorables alimentadas

salvo quizás la potente realidad inesperada.

La vida sigue igual bajo la acacia llena de vainas

absorbidos todos por el ruido y la amenaza

y la pátina de neblina oscura que todo cubre.