Poema 719: En los resquicios del tiempo

En los resquicios del tiempo

En los resquicios del tiempo,

más allá de los sonados acontecimientos

registrados o no en agendas y memorias,

es posible vislumbrar la inmanencia personal.

La inclinación de la tangente nos dirá

si existe optimismo o esperanza

o quizás declive y negatividad.

¿Cuánto tiempo ocupa la suma de coyunturas?

¿Obedece su ocupación a alguna ley predeterminada?

Un poema surrealista leído al comenzar la mañana

puede dar la nota musical de partida

en este enmarañado y laberíntico complejo

de sensaciones, emociones, pausas y aceleraciones.

Inconfesables adicciones expansivas

pueden adueñarse de cada pausa de actividad,

vías de escape o creciente dependencia.

Uniendo de forma impresionista los puntos intersticiales

se obtiene un mapa fidedigno,

una vida oculta y a menudo despreciada

sobre la que se sustancia de forma personal e innegable

la propia historia autenticable.

En esos resquicios crecen flores o llueven cenizas,

existen páramos volcánicos o praderas primaverales,

desplazamientos vertiginosos de pantallas fútiles

o pequeñas píldoras de conexiones humanas.

La compleja realidad se modula en los pretextos.

Poema 710: Me diluiré en la nada

Me diluiré en la nada

Me diluiré en la nada cuando me detenga.

¡Hay tantas cosas que limpiar!

Me llaman constantemente,

acude aquí o allá, disfruta y publica

eres un pixel contributivo a la nada cotidiana.

Se volvió gris el día y también las conciencias,

vuelve el patíbulo público

arraigados, enraizados, evitativos.

Sonríe la luz un día y florecen los vestidos

en una montaña rusa de bufandas y miedos.

Estulticia y negligencia contra la excelencia,

ruido y suciedad, la tontería amplificada

llena de colores verde-rojigualda.

¿Dónde estás, agenda infinita?

La introcepción me pide ahora escribir el poema,

sufrir el frío burgués del esfuerzo voluntario.

La belleza se ha ocultado mansamente

aún no se han diluido la música ni la poesía

perdura el esfuerzo titánico del arte contra la guerra.

A punto de detenerme un instante.