Poema 142: Cada día

Cada díaIMG_20171117_171341

Cada día es un tesoro que esconde tesoros:

magia, belleza, misterio, sorpresas,

pequeñas perlas estimulantes,

hilos por los que viajar y continuar.

 

Inmersos en sobrevivir, apenas

alcanzamos a vislumbrar nuestra vida,

estiramos el tiempo y lo estamos encogiendo,

apenas leemos o reflexionamos,

ocupados en inventar eventos,

en sumergirnos en una vorágine

que nos impida pensar en la decadencia.

 

Cada día es una maravilla de imágenes,

ideas, textos breves de conocimiento

o recreo de los sentidos,

pero también de dolor y contrariedad,

de menoscabo personal o de decepción.

 

Cada día está plagado de noticias a toda página,

novedades efímeras voceadas

que duran un instante,

intercambiadas por otras aleluyas,

indignación real o fingida,

abismos que no conocemos pero imaginamos.

 

Cada día es un tesoro inapreciable,

una palabra o la voz amiga que te destaca,

un cómputo inaprensible de pensamientos,

una suma inabarcable de acciones,

la sensación de ser protagonista

en el interior diametral de unos palmos.

IMG_7507

Poema 140: Parque de sombras

Parque de sombras IMG_7389

Parque de sombras, frío

luz tenue anaranjada,

el viento azota las hojas;

ella cruza veloz con paso firme,

observas encogido en tu pelliza

la belleza de la escena nocturna.

 

Soledad, contraste

con el verano aún presente,

bancos llenos de gente y murmullos,

oración humana,

seguridad colectiva y liviandad.

 

Escena cinematográfica, pandillera,

la necedad importada de América,

una cámara enfoca la brasa de un cigarrillo,

música que estremece y predispone,

vaho, humo exhalado, qué importa.

 

Dice el guion que el líder decide,

pueden salir zombis

o un guerrero experto en artes marciales;

aquí nada sucede,

su caminar humaniza el parque,

integra las sombras y destierra el miedo.

IMG_7392

Poema 134: Sigues una curva llena de rutinas

Sigues una curva llena de rutinasIMG_20171008_193514

Sigues una curva llena de rutinas despegas los pies del suelo en algo parecido a correr no estás muy contento contigo mismo todavía el sol la lluvia la sequía dificultan el respirar ves siluetas a lo lejos desafías tu edad e imaginas cómo será el otoño con las imágenes recortadas en pixels y en calidad de otros otoños más lluviosos con menos calor el mundo es una burbuja a punto de tener titulares a toda plana cinco columnas seis obsesiva la prensa capaz de focalizar y concentrar todos sus recursos en el asunto del siglo ya deporte ya independencia ya crisis económica o atentados perpetrados por quién sabe quién que nos odia sin motivo aparente el mal por el mal la lluvia que no llega por el temido cambio climático bah no será por eso será otra cosa el mundo siempre ha sido así de variable y los humanos capaces de construir unas matemáticas artísticas y elegantes también destruyen por celos por envidia por incapacidad para alcanzar la belleza o el dinero o un equilibrio mental tan complicado cuando hay sentimientos o amor o desamor o rechazo temes la inteligencia artificial porque altera los usos y costumbres de una época en la que los periódicos en papel eran los dueños del kiosco y ya no hay kioscos y puedes comprar por internet lo que te plazca anónimamente vicios y perversiones lo peor de lo que somos capaces los humanos circula oculto entre fibra óptica y terminales costosísimos para un trabajo en el que te sientes explotado o inútil no arreglarás el mundo en un texto ni organizarás tus ideas quizás una nueva versión de Blade Runner muestre otras opciones de futuro en las que nunca pensarías por ti mismo o te dediques a buscar rincones de belleza fotográfica encuadres luz y sobre todo cielos con todo su colorido y poemas que trasciendan la verborrea cotidiana la banalidad de opiniones y pensamientos de cuantos gritan y desmadejan el presente ahí está la canción súbitamente te pone en contacto con un mundo que debe existir también que has atisbado a veces e incluso parece que una vez fue tu cotidianeidad pero ya es un recuerdo matemático al que solo te aproximas por puro azar cantautores vagas rimas e ideas conexas cual mapa neuronal dibujado por un niño una cierta luz golpea en fotones los árboles amarillentos también enciende los rostros que miran al crepúsculo te encuentras solo una mañana vagando por caminos llenos de polvo en una tierra que no es la tuya angustia peso sobre el estómago aire insuficiente una vacío súbito inexplicable ausencia de lógica y de perspectivas los pies avanzan caminando sin saber bien dónde te llevan inercia e ideas cíclicas que habitan en alguna reserva espiritual que debes poseer sin saberlo ya eres tú otra vez con algo menos de cordura con el soplido del vacío que te deja pensativo vacilante e inseguro.

IMG_6886

Poema 116: Historia de una foto

   Historia de una foto

IMG_4757

Tengo todos los datos: la imagen,

el lugar y la circunstancia,

la belleza, el fondo desenfocado,

carnalidad tras un día de efigies en piedra.

 

Plaza Mayor de Salamanca,

terraza universal, hormigueo

de gentes que transitan y admiran

el encanto uniforme de los cuatro costados.

 

Dos mesas más allá, inmaculada y soberana,

hombros descubiertos,

músculo deltoides de perfecta curvatura

elongado hasta medio brazo.

 

Vaqueros y top blanco,

impolutas zapatillas níveas,

cabello largo, castaño y sedoso,

un perro pequeño y leonino en su regazo.

 

Se acaricia un hombro con suavidad

extrema, uñas rojas, sensualidad

al acercar la infusión a sus labios;

el libro yace aún abandonado en la mesa.

 

Admiro su soledad en la tarde soleada,

contrasta con el movimiento y la cháchara,

el bullicio chillón de turistas,

el sonido de copas, brebajes y cristales.

 

Toda mi curiosidad se concentra en el libro:

lo abre discretamente,

es antiguo, sus manos lo reconocen

como a un amante olvidado.

 

Disimuladamente disparo a las fachadas,

luego un solo disparo creativo:

desenfoco fondo y márgenes;

¡Eureka! Título y sensualidad de las manos.

IMG_4722

Poema 109: Belleza

     Belleza

img_20170306_153606 

Soy muy afortunado,

veo belleza por doquier,

incluso la que no quisiera ver

aquella que me incomoda:

la suciedad y el brillo

en los ojos de un niño refugiado,

el rostro exánime de un anciano,

una ondulación grasienta en un charco.


El liquen en los árboles

de un país de lluvia, junto a un río

me llena los ojos del verde intenso

que no captan las cámaras fotográficas.


El cielo lleno de nubes

con formas caprichosas,

la luz que juega con los colores,

el esplendor del ocaso, ahí está

toda la belleza vital.


Me siento débil corriendo hoy,

pienso que una ráfaga de viento

podría derribarme,

en esa vulnerabilidad hay hermosura,

una extrema sensibilidad alerta.


Bello es el inhóspito paisaje del invierno,

la flor rosada que apenas brota de un ciruelo,

el silencio inusual de los coches en la calle,

el baile de despedida de mi hija en la ventana

cuando empiezo a correr.

dsc00002

Poema 99: Caleidoscopio

Caleidoscopio

img_20161210_124117

La luz dibuja formas geométricas y colores,

movimiento matemático inaprehensible,

hace dudar la vista, descompone

tu campo visual en polígonos estrellados.


El adulto crítico se metamorfosea en niño,

maravillado por espejos, luces, convergencias,

consciente del engaño y de la razón superior

se abandona a esa belleza singular.


Te sientes mosca

seducida por la armonía dinámica,

atrapado en una red infinita de imágenes

en el interior de una semiesfera.

 

Te sientes espejo, viajas por la frontera

de hexágonos, triple simetría inquieta,

sensación de volumen, embeleco

generador de fantasía animada en la luz.


Mezclas la mirada a través del obturador

con libros, luces, puertas y ventanas,

desmesura de colores, el pensamiento

atrapado en una red infinita de láminas.


Podrías vivir atrapado en esa perfección

recurrente, en esa mirada distorsionadora,

dueño y señor de la belleza mosaica,

geómetra elevado a la esencia del cosmos.

img_20161208_194823

Poema 89: El ocaso púrpura

   El ocaso púrpuraIMG_20160819_212839

El ocaso púrpura, doliente,

solo para ojos aguerridos,

te recibe bárbaro, símbolo

de otros tiempos enfangados

en que mirar al cielo era imposible.


Decenas de burbujas presiden tus recuerdos

en este pequeño espacio,

en el oasis de tu juventud feraz,

nostalgia, felicidad, melancolía,

nombres que aún ignorabas.


Los adobes centenarios, barro

descolorido y desconchado,

fealdad y dejadez en algunas tapias,

te reciben cuando vuelves de tu ruta

ciclista y dejan tu estética en suspenso.


Amistad y deporte, y siempre

el refugio inestimable de la familia,

la paz del caserón heredado,

reconstruido, lleno de alegría y color,

dan vida a tus difusas rememoraciones.


Un verano fue Crimen y Castigo,

otro el Kaspar Hauser de Hesse,

las Elgías de Duíno

o el antiquísimo ejemplar de La Galatea

en horas sustraídas al sueño o a la fiesta.


El cielo encierra toda la belleza,

al fin levantas la cabeza orgulloso

miras con toda la emoción posible

el desgarro de un ocaso desde la atalaya

de la construcción mental de ti mismo.

IMG_20160813_070445

Poema 77: La vida en mayo

  La vida en mayo
IMG_20160515_163013
Lentitud. Los ojos mínimos
perturbados por algún polen.

Belleza, tanta, tan inasible,
un ondulante mecer
de un centeno allí donde lo esperas.

En el cruce del camino pinariego
no hay sembrados este año.

Corre cantarina el agua del río,
entre juncos y sauces,
allí hubo un pueblo
antes de que la riada lo arrastrase.

Mirlos y grillos se disputan
el registro sonoro.

Cardos verdes; allá en el abandono
nadie los erradica.

Aún el calor no ha despertado
los aromas tan intensos,
la embriaguez olfativa.

El viaje ideal, detener el tiempo
en una isla griega,
flores y brisa marina,
las altas cumbres todavía blancas,
sin nubes en la mente lúcida,
sin pensamientos de soledad
frente a una fortaleza veneciana.

Ese momento vital de pensamiento,
ora recuerdo, ora futuro perfecto,
se funde con tu yo esencial
lo abraza y lo confunde,
forma parte ya de tu sustancia íntima,
te nutre y te sustenta,
fortalece cada una de tus partículas,
elonga tu espíritu,
lo funde con la belleza primigenia.
IMG_20160515_151957

 

Poema 70: Belleza

Bellezalee miller solarizada

Miro y vuelvo a mirar,

mis ojos seguro que me engañan,

amplío y amplío y observo

los rasgos hermosos, la fotografía

solarizada de un rostro de mujer.

El tiempo efímero de mi retina,

la sugestión de lo que se oculta

tras una mirada o el tacto, ya imposible,

de una piel, el deseo estalla,

denso y erótico, podría moldearse.

Aún no he contemplado sus fotos desnuda,

hoy ya arte, seducción impresa,

objetos de museo, de contemplación,

difundidas por internet al detalle,

cuando el futuro era imposible de predecir.

Percibo detalles, aquí y allá, poses,

la búsqueda de una historia previa,

cada foto es un poema brevísimo,

elíptico y subyugador, pleno de belleza,

de un cuerpo creado para el arte.

 

La forma de un pezón, el dibujo

de líneas de campo magnético en la piel,

la torsión del cuerpo sin rostro,

estimulan toda mi sensibilidad atrofiada,

despiertan el ansia creativa.

 

He disfrutado del descubrimiento,

cada instantánea ha buscado su acomodo

en los intersticios de mis circunvoluciones

cerebrales; ya forman parte de mí.

Celebro con gozo mi nueva forma de mirar.

lee miller campos magneticos

 

Poema 46: Vértigo

VértigoIMG_20150806_103440
Vértigo en el cómputo de cosas,
tiempo, libros por leer, páginas:
unas vidas con tanta ansia, a sorbos
de aprehenderes, y otras tan nimias,
dejar pasar el tiempo entre lamentos.
La belleza de un bosque de castaños,
la sensación de fuerza en las piernas
entrenadas, en el camino polvoriento,
descubrir, transmitir alegría, viveza,
frente al dormitar continuo, egoísta,
quejas y lamentos, desprecio vital
del que todo le es debido y nada entiende.


La belleza asimétrica del paisaje,
el movimiento suave y cadencioso
de una mujer en la calle, su seguridad,
unos jóvenes que fuman su tiempo
para establecer redes de comunicación
estrechas entre ellos, puro humo;
una palabra de hace cuatrocientos años
cae en picado sobre tu cerebro moderno,
activa circuitos desconocidos,
abre una compuerta de emociones,
descubrimientos, el vórtice de internet,
lluvia de conocimientos indexados,
vídeos, música, lugares inaccesibles para ti:
cuando te has asomado ya no existe cura.


Vértigo en el alféizar del viaje, cúmulo
de lecturas preparatorias, cultura,
la concesión necesaria para la poesía,
desorden onírico, una perturbación
en el recuerdo sumado de tantas camas
diferentes, de tantas comidas, amasijo de luz,
vórtice de emociones, vértigo de la invariabilidad,
del olor de la tierra al recibir la lluvia en verano,
del viento en el rostro sobre un pedaleo rítmico
superpuesto a otros tantos céfiros.


Ímpetu desbordado, aferrado a la vida,
nuevos sabores, nuevo tacto, la mirada
poética cual lupa de hipersensibilidad,
una voz, un susurro, la oscuridad profunda,
la belleza deslumbrante del ocaso marino,
la curiosidad exponencial en el cénit vital,
un todo animado que te eleva y te desciende,
el vértigo cada vez que despegas la mirada
del suelo para observar las estrellas fugaces.


IMG_20150805_091138