Poema 780: Caminar en la noche

Caminar en la noche

Caminar en la noche después de un día intenso,

horas de horizonte finito, de cuentas que no cuadran,

luces azules policiales en medio de la nada,

perseverar, perorar, un pie tras otro, siempre.

Caminar se opone teóricamente al sumidero

de conversaciones tangibles a media voz,

sinestésicas del mundo unidas por un imán,

hipótesis, los detalles más nimios de la intimidad

captados sutilmente en gestos prosódicos.

La suma de acciones se eleva exponencial

con resultados exultantes en el caminar penitente:

la claridad de esa luna que parecía llena,

anacoretas de la noche silenciosos y opacos,

un vehículo explosivo y fugaz en la recta

compitiendo con la estulticia de su auriga.

El caminante trata de restablecer conexiones

interrumpidas por su propia necedad,

silencio, una despedida amorosa en un portal,

los trampantojos ineludibles en tanta complejidad.

No existe un estado de ánimo definido

enredado en este lunes del membrillo

maraña laboral, amical, productora laboriosa de miel.

Los días plenos se transmutan en noches reflexivas

de paseos desnortados, vacilantes y solitarios,

un deambular sin rumbo por el puro placer caminante.

Poema 559: Otoño de esperanza

Otoño de esperanza

Llueve, se ocultan las noticias cíclicas

sobre la sequía y los embalses,

siguen las guerras asimétricas,

agresiones planificadas, sembradoras de odio,

el trampantojo deportivo audiovisual,

algunos premios puntuales:

nobeles, editoriales, premios nacionales,

las elecciones bipolares de noviembre

en la cúspide del poder mundial,

las noticias siguen el curso esperado.

La lluvia trae consigo esperanza,

verdor en las cunetas, fulgor en los árboles,

la luna llena de octubre acechando.

Comienza la temporada de setas,

la siembra concienzuda del campo de Castilla,

y el colorido impagable de los árboles caducos.

El bidón llameante ilumina el amanecer

desde hace un par de semanas;

retornan los libros apocalípticos y distópicos,

se celebran descubrimientos científicos

y la maquinaria estacional gira sin fin.