Poema 731: El último rayo

El último rayo

El último rayo de sol en el puente medieval,

paseando un libro,

algarabía de golondrinas ahítas de mosquitos,

la piedra está caliente,

el frescor cae en picado con el ocaso.

Abro el libro Melancolía: hay obsesión repetitiva,

hay deseo e inseguridad, temor y duda.

Trato de evadirme de la sucesión excesiva de hitos

en estos hermosos días de mayo:

bautizo, cumpleaños, graduaciones, fotografías,

un riego automático que se resiste técnicamente

antes de que el calor desmesurado desbarate el huerto.

Nostalgia anticipada de las rutinas caminantes

entre vestigios y ruinas, noches de invierno heladoras,

paisajes de soledad rural en calles desiertas.

El tiempo se ha detenido en el pretil medieval,

también mi mente tan activa se ha suspendido,

solo existe el piar alborozado de golondrinas

el caótico vuelo de la abundancia eclosionada

y el frescor preludio del frío en mis brazos desnudos.

Se desvanece la realidad tras esta epifanía:

es hora de caminar hacia el reencuentro filial

bordeando a los muchachos fumadores de hierba

y comenzar un ascenso pétreo de gran hermosura.

Poema 520: Graduación

Graduación

Mucho trabajo de fondo, contactos,

buena voluntad y recursos locales

para un lucimiento efímero y necesario:

se encienden las luces en el escenario

y en los rostros aderezados para la ocasión;

por un día celebramos el esfuerzo, el tesón,

la voluntad inculcada y asumida,

el triunfo del trabajo de los supervivientes.

No hemos dejado por escrito la intrahistoria

de cada pequeño avance en el protocolo:

¿Cuándo llegamos al auditorio?

¿Cuántas generaciones?

¿Cuántas personas se graduaron?

Hay memoria local en cada cabecita,

en cada familia, en cada mirada conocida

años después, lustros más tarde.

Si contemplásemos el salto histórico

seríamos capaces de comprender la evolución,

la tecnología, lo anacrónico de algunos discursos

y el arte que permanece en la poesía y en la música.

Personas invariantes y otras efímeras,

una celebración necesaria y transversal

en un mundo próspero y lleno aún

del optimismo de la juventud.