Poema 722: Al atardecer…matemáticas

Al atardecer…matemáticas

Al atardecer, junto al puente histórico,

revolotean las golondrinas

en un aparente caos del espacio aéreo;

hacen acopio en sus buches

de miríadas de mosquitos recién eclosionados.

El espectáculo del piar alborozado

es una maravilla.

He paseado un libro desde el Archivo a la ribera

como quien lleva un tesoro o un seguro bajo el brazo,

deseando encontrar el banco exacto

en el que leer acaso un párrafo revitalizante.

Son, sin embargo, el sonido del río en la pesquera,

las aves canoras, la luna creciente incipiente

y la estela de condensación aeronáutica

quienes definen la belleza del ocaso.

Pese al agotamiento estructural del día

aún tengo energía renovada para ascender

las empinadas rampas de acceso a los miradores,

al núcleo antaño amurallado lleno de recovecos.

El encuentro con mi hijo, ensimismado tras la música,

en la explanada del archivero,

activa en mi mente áreas comunicativas enrevesadas

en busca de ideas aperturistas ante el mutismo adolescente.

Una descomposición factorial polinómica mental

en aras de un cálculo de primitivas, logra desterrar el silencio.

Las matemáticas pueden reordenar el mundo.