Poema 735: Todos rezan

Todos rezan

“Todos rezan, moribundos de venganza”

Unica Zürn

Apenas da tiempo a pensar o a asimilar

en las laderas lejanas de la actualidad,

me digo a mí mismo mientras busco campo,

espigas, olor a cereal, amapolas amontonadas

en cunetas libres de Trezac o glisofatos.

Dos mujeres enfrentadas con los pechos casi al aire

componen la escena inacabada del pintor:

fondo, manos, el mantón aún en ciernes,

las miradas tan distintas, las modelos,

Elisa y Elena, morena y rubia, tan Romero de Torres.

El cuadro contrasta con las imágenes crueles

de un policía empujando a una pacífica profesora,

metáfora social del pensamiento político-mediático.

La gran noticia internacional no aparece en la cabecera

que fue referencia durante tantos años:

silencio cómplice, cese de voces críticas,

columnistas inflamados por la venganza empresarial.

La búsqueda de la independencia periodística

es similar a la campestre desde la urbe en bicicleta:

edificios cebra aparentemente ordenados,

polígonos industriales repletos de trampantojos,

la miseria del extrarradio en escombreras ilegales

y un atisbo de cultivos emparedados entre vías de tren.

Rezan los señores de la guerra entre exabruptos

rodeados de tecnobrós enriquecidos con los datos

tratando de ejecutar su venganza contra la inteligencia.

Poema 692:¿Qué pasó en este cuarto de siglo?

¿Qué pasó en este cuarto de siglo?

¿Qué pasó en este cuarto de siglo?

Nunca nada se repite del todo

y todo es encasillable en el pasado:

felicidad, ambición, resarcimiento y venganza.

Esta tecnología.

La imaginación y la creatividad no descansan

ahí está el terror, la maldad, también el martirio civil

las heroicidades individuales y colectivas

y el fin de un ciclo con toda la continuidad poética.

Los intensos focos periodísticos duran una mónada

también el griterío salvaje, los partidos del siglo

o la guerra continuada por otros medios.

Hay poesía que permanece, que resucita en las tropelías

que recitada en voz alta es un altavoz magnífico,

que susurrada entre los perseguidos los alienta

crea corrientes subterráneas indetectables por los drones.

 A treinta grados bajo cero la democracia se resiente

también las libertades civiles

en aras de una megalomanía pecuniaria sin límites.

Las nuevas guerras son videojuegos asimilables

hasta el número de asesinatos que toleran las encuestas,

la sangre solo clama sangre mientras el foco se mantiene.

El siglo será una sombra o una lucha contra la injusticia.