
Todos rezan
“Todos rezan, moribundos de venganza”
Unica Zürn
Apenas da tiempo a pensar o a asimilar
en las laderas lejanas de la actualidad
me digo a mí mismo mientras busco campo,
espigas, olor a cereal, amapolas amontonadas
en cunetas libres de Trezac o glisofatos.
Dos mujeres enfrentadas con los pechos casi al aire
componen la escena inacabada del pintor:
fondo, manos, el mantón aún en ciernes,
las miradas tan distintas, las modelos,
Elisa y Elena, morena y rubia, tan Romero de Torres.
El cuadro contrasta con las imágenes crueles
de un policía empujando a una pacífica profesora,
metáfora social del pensamiento político-mediático.
La gran noticia internacional no aparece en la cabecera
que fue referencia durante tantos años:
silencio cómplice, cese de voces críticas,
columnistas inflamados por la venganza empresarial.
La búsqueda de la independencia periodística
es similar a la campestre desde la urbe en bicicleta:
edificios tigre aparentemente ordenados,
polígonos industriales repletos de trampantojos,
la miseria del extrarradio en escombreras ilegales
y un atisbo de cultivos emparedados entre vías de tren.
Rezan los señores de la guerra entre exabruptos
rodeados de tecnobrós enriquecidos con los datos
tratando de ejecutar su venganza contra la inteligencia.
