Poema 759: Los días blancos

Los días blancos

Los días son blancos entre un universo y otro,

el color de un cierto vacío inexistente,

bruma mítica tras un descenso abrupto

surgiendo de entre sábanas de apego.

Abro un libro que escalo frase a frase

antes de dejarme engatusar de nuevo

por la cantidad ingente de inmediatez

que ofrece un dispositivo electrónico.

Los días blancos son este año calurosos.

Las sensaciones de individualidad añoran

los días julianos fraternos del pedaleo,

esas cápsulas que se abrían a mi lado

para comulgar con una idea o una sonrisa.

Velocidad de vidas que aletean fugaces

inaprensibles, heroicas, constructivas,

la juventud guiando al deseo o al desencanto.

Los días blancos se rellenan de política,

el pulso entre inhumanos y diplomáticos

y el advenimiento desaforado de individuos

–hombres simples, testosterónicos y peligrosos–

manipulados hasta la náusea.

El ovillo comienza a construirse por costumbre

llenándolo de ideas, libros, artículos, podcasts

y una cierta música no para cualquiera.

Pronto llegaré a una zona gris, aún en lontananza

tangencial a los mundos en tensión,

el fin de las rutinas protectoras y los faros vernáculos.

Allí los colores oscilarán sin piedad.

Poema 694: Rasgos diferenciales

Rasgos diferenciales

Poder contar indicar sorprender presumir

la sensación única de saberte diferente

individualidad sumergida en el magma

de todas las formas de cooperación posibles.

Cuando alguien te descubre por inteligencia

por belleza por alguna singularidad positiva

–e incluso a veces no tan positiva en el consenso–

brilla una luz ancestral en tu interior.

Quizás eso fue en origen la distinción lingüística

o la habilidad artesana o la estratificación social.

Todas las referencias apellidos marcas destrezas

refuerzan la tesis del motor evolutivo

no genético a veces heredado por comodidad

por la simpleza de potenciar el rasgo preexistente.

La idiosincrasia de cada cual elevada a un altar creativo

subyace a todas las pulsiones comunitarias

de expresión de poder de dominio.

Los talentos singulares y personales florecen

cuando alguien los riega y abona convenientemente

producen frutos y a veces contribuyen socialmente

otros son ignorados perseguidos ocultados

en aras de personalidades o intereses mayúsculos.

Erupciones terremotos desbordamientos

ruptura de costuras luchas egocéntricas

y búsqueda de palmeros que elogien y enaltezcan

antes de un último acto de fusión en la masa informe.

Poema 574: Seguimos igual

Seguimos igual

Preocupados por minucias cotidianas,

sorbiendo la belleza de las imágenes

cual moribundo que inhala oxígeno

incapaces de conciliar deseo y realidad.

¡Sujétame culpa ajena!

Se sortean las semanas con una lectura

o un cúmulo de música e imágenes

impermeables a la felicidad de cada hora

eternos figurantes en el infierno dantesco.

Las palabras, las emociones, la perspectiva

que enfoca en el hecho equivocado

para después nivelar los relatos del pasado.

Solo la inevitabilidad de la muerte

otorga un valor absoluto a las vivencias,

cuatro mil días de escritura nocturna

y una soledad que pesa con el mes húmedo.

Si te reconcilias contigo mismo tendrás la paz

dice el sabio, canta el poeta,

mas los murmullos y las voces mentecatas

provocan espejismos tras las lluvias,

desordenan la lógica esperanza de los tiempos.

–Homo homini lupus–, a través de los siglos,

de nada sirve la abnegación individual

frente a la asociación facinerosa.

La luz disminuye y solo queda purgar

el aventamiento de la inmundicia voceada.