
Volver a pedalear
La bicicleta se me resiste al principio
frío
inseguridad de quitarte un guante en marcha
cara orejas ojos viento
llegas al sendero calzándolo
allí refugio belleza verde pinos
suma concentración
me detengo para hacer una foto a la sierpe
luz del ocaso entre las ramas.
¿Cuánto queda?
Sudor bajo la ropa
esfuerzo
llego al río torbellinos simas corriente
fulgor del caudal
instantáneas intensas una sonrisa fotogénica
se oculta el sol doloroso tras los chopos desnudos.
¡Cuánta belleza!
Vuelvo acelerando los carriles
me persigue el fuego voluptuoso del astro
ligero a favor del regreso
frío intenso se cierne la noche.
Alegría del transitar rústico y urbano
del cuerpo desperezado y vivo
del retorno del placer ciclista.


















