
Pirinexus
El camino de ronda sobre la iglesia
muestra el territorio fronterizo y defensivo,
en un lugar de la historia codiciado y cambiante.
El camino del exilio hace ochenta y cinco años
convierte estos parajes montañosos
en míticas rutas de salvación.
El camino ciclista circular atraviesa la frontera
a más de mil quinientos metros de altitud,
serpentea hasta Prats de Molló,
lugar inexpugnable de entrada a los Pirineos.
Coinciden todas las rutas mentales en planos paralelos,
en vidas diferentes, el metaverso del espacio compartido.
Los ciclistas han colmado sus retinas de verdes pastos,
de perfiles montañosos en planos superpuestos,
de un agradable sol de julio.
Descenderán siguiendo el curso de ríos pirenaicos,
llegarán al mar en una mañana calurosa de julio,
cerca de las excavaciones veraniegas de Ampurias.
Antes se habrán alojado en una casa de apariencia provenzal,
se habrán bañado en una cala preciosa y masificada,
y, agotados, planificarán la ruta del día siguiente.


















