Poema 726: Niebla de mayo

Niebla de mayo

La niebla mediática oscurece intenciones

negocios, apuestas, contrainteligencia,

el dolor ridículo de un estrecho estratégico

los bandazos esperpénticos y grotescos

del personaje abominable y bravucón.

Otros bufones nacionales hacen equilibrios

para no ser arrastrados por la ola planetaria,

nube de magnates tecnológicos,

cónyuges pavoneándose en escenarios de moda.

Los cielos tan hermosos contienen espacios aéreos

drones de última generación, misiles escolares,

ocasos y amaneceres de imperios excesivos.

La niebla asoma en el valle para esconder miserias,

extemporánea, densa y luctuosa por Soledad,

referente periodístico en tantos momentos críticos.

Niebla autoimpuesta para poder vivir, aprender,

acompañar en el nervioso trance que no llega,

para poder soportar las autocontradicciones

en esta península personal llena de vacuas tentaciones.

Poema 592: Bufones del mundo

Bufones del mundo

Los bufones del mundo han emergido,

siempre han estado ahí,

a veces avergonzados por su propia ignorancia,

otras, sujetos por la masa convencional.

Cíclicamente salen del círculo

hostigan e instigan,

asaltan todo el cuadrante de la estupidez

–según Cipolla–.

Machos exploradores de su adrenalina,

sin atender a las consecuencias previsibles,

simplificadores de toda idea elaborada.

Sin complejos transitan entre seguidores ridículos,

aquellos más manipulables

desfavorecidos por la inteligencia y el esfuerzo,

merodeadores del sistema en busca de fallas.

Su infame síntesis suele destruirlo todo:

para renacer de sus cenizas cual ave Fénix

te dirán los más avezados ideólogos,

una huida hacia delante nefasta y lúgubre,

purificadora, dirán ellos.

Lustros de inteligencia histórica y experiencia

han permitido sofrenar la pomposidad necia,

contener democráticamente las ocurrencias,

los delirios y el expansionismo de los privilegiados.

Sin embargo, el riesgo existe y aumenta:

eventual reacción en cadena según las circunstancias,

cúmulo de insatisfacciones globales,

inadmisión de resultados adversos.

El mundo está jugando con el fuego destructor.