
Niebla de mayo
La niebla mediática oscurece intenciones
negocios, apuestas, contrainteligencia,
el dolor ridículo de un estrecho estratégico
los bandazos esperpénticos y grotescos
del personaje abominable y bravucón.
Otros bufones nacionales hacen equilibrios
para no ser arrastrados por la ola planetaria,
nube de magnates tecnológicos,
cónyuges pavoneándose en escenarios de moda.
Los cielos tan hermosos contienen espacios aéreos
drones de última generación, misiles escolares,
ocasos y amaneceres de imperios excesivos.
La niebla asoma en el valle para esconder miserias,
extemporánea, densa y luctuosa por Soledad,
referente periodístico en tantos momentos críticos.
Niebla autoimpuesta para poder vivir, aprender,
acompañar en el nervioso trance que no llega,
para poder soportar las autocontradicciones
en esta península personal llena de vacuas tentaciones.
