Poema 602: La cúpula

La cúpula

La llamaron geoda antes de existir,

diseñada con creatividad política,

un engarce de figuras geométricas

aceradas y ensambladas con arte.

La sacudieron vientos e inclemencias,

políticas y meteorológicas:

un nombre infausto para la plaza,

una columna central innecesaria

que aún podría ser retirada.

Se filtran a través de ella ocasos,

plenilunios, nubes rosadas por el sol,

el reflejo magnífico en el agua en derredor.

Pían los pájaros revueltos en el crepúsculo,

revolotean decenas de murciélagos

devoradores de masas insectívoras.

Imagino con gran expectación

el crujir fundamental de la estructura

si fuere retirado el sostén central:

algarabía y aplausos o la ruina amalgamada

del diseñador o del gran soterrador.

Un monumento geométrico emblemático

de gran belleza matemática,

de resonancia lapidaria oculta

por un torbellino de conceptos eruditos.

Poema 174: En el parque

En el parqueIMG_20180603_203549

Al fin un instante de paz,

nadie en la mañana del domingo

se aventura por aquí.

 

Alegría política, cambios,

una cierta esperanza animada

en la forma y en el fondo.

 

En el asador de pollos

hay una cola enorme

y un montón de cadáveres.

 

La corrupción se ha cobrado su presa,

un mundo desorientado

en su gregarismo atávico.

 

Los árboles rezuman sombra

y fronda exuberante,

juego magnífico de luces.

 

Toda la prensa conjurada,

el imposible gobierno de los limpios:

un experimento y una ilusión.

IMG_20180603_144139

Poema 148: Nada parece ser realmente así

Nada parece ser realmente asíIMG_7518

Nada parece ser realmente así,

la imagen idílica de unas personas con sus perros

en un parque al atardecer:

casi es Navidad y conversan animados

mientras los perros saltan los setos,

corretean y hacen sus necesidades.

 

Unos pájaros migratorios vuelan en uve,

los niños los señalan, admirados de la disciplina de la bandada.

 

El pez, que desde hace dos años nada en la pecera

parece haber envejecido:

ya no hace cabriolas y burbujas

y a veces reposa en el fondo esperando la luz.

 

El hielo y la niebla invisibilizan a los palomos,

no así a sus excrementos que cubren el suelo.

 

La luna creciente, acostada, es apenas un hilillo;

suspendida del techo de una habitación infantil

transmite calma y serenidad bajo el frío del solsticio.

 

Cada cual ignora los termómetros urbanos hasta que es asaltado

por recuerdos de infancia sin calefacción,

memoria colectiva de cientos de miles de años

al raso o en una caverna al calor del rescoldo de una hoguera:

el hombre con el cartón de vino en el banco del parque.IMG_6646

Poema 144: Un día te quitas las gafas

Un día te quitas las gafasIMG_20171125_114807

Un día te quitas las gafas

y ves un cielo lleno de nubes,

las luces de las farolas al atardecer

son enormes puntos difusos brillantes,

la luna es una mancha

de imposible descripción geométrica.

 

Eres un inválido en medio del parque,

los árboles son fantasmas y las personas

no tienen contorno, solo movimiento.

 

La belleza de los colores otoñales es insufrible,

Impresionismo en estado primigenio,

colores puros, algo de lluvia en mi rostro,

mágica percepción de pequeñas pinceladas.

 

No subsistirías en ese mundo borroso,

quizás necesitaras un lazarillo y mucho ingenio,

o te desprenderías de servidumbres tecnológicas;

la fealdad del asfalto sería un recuerdo

y el tacto de las cosas cobraría vida.

 

Te acercas a un tronco verdoso,

recuerdas que el musgo de la corteza indica el norte,

pasas la mano por la rugosidad del tronco

tratas de fusionarte con el árbol,

los asteriscos de luz y color del entorno se difuminan,

alcanzas un instante de paz y levedad.

IMG_20171123_165356-EFFECTS

 

Poema 140: Parque de sombras

Parque de sombras IMG_7389

Parque de sombras, frío

luz tenue anaranjada,

el viento azota las hojas;

ella cruza veloz con paso firme,

observas encogido en tu pelliza

la belleza de la escena nocturna.

 

Soledad, contraste

con el verano aún presente,

bancos llenos de gente y murmullos,

oración humana,

seguridad colectiva y liviandad.

 

Escena cinematográfica, pandillera,

la necedad importada de América,

una cámara enfoca la brasa de un cigarrillo,

música que estremece y predispone,

vaho, humo exhalado, qué importa.

 

Dice el guion que el líder decide,

pueden salir zombis

o un guerrero experto en artes marciales;

aquí nada sucede,

su caminar humaniza el parque,

integra las sombras y destierra el miedo.

IMG_7392