Poema 699: Cámaras térmicas

Cámaras térmicas

La intimidad

cuerpos cálidos separados en el lecho

soledad

el sueño totalitario discontinuo

datos interpolados ensamblados

sexo, deporte, la luz azul de la lectura.

El artefacto del atlas de calor

atraviesa fantasmalmente los muros

mapea edificios y ubicaciones.

El último resquicio de privacidad vulnerado,

tiranía de los datos

acoplados en perfiles de consumo

o de captación biométrica.

La bacanal puede desconcertar un instante

a la máquina automatizada

sugerir formas ilícitas de energía doméstica

presunto objetivo en un eventual ataque.

También la risa múltiple trastocará al ingenio

ajenos siempre, –ciudadanos libres–,

al omnímodo poder tecnológico inquisidor.

Poema 624: Murmullos

Murmullos

Sorteo la lluvia en vuelo rodante

sobre calles abandonadas,

apoyo eléctrico inestable e inevitable.

La cita abre un hueco en el espacio-tiempo,

murmullos,

conversación de inteligencia simulada,

conceptos y redes neuronales,

pesos y aleatoriedad

en medio de íntimas anécdotas.

Concatenación azarosa e improductiva

de pensamientos tecnológicos,

la lluvia tan predecible

o el problema resuelto al eliminar los sesgos.

El murciélago con el viento de cara

pedalea evitando las grandes avenidas,

se retrae en su guarida

reposo de ideas, de lecturas antiguas

busca voces divergentes

sestea y tira del hilo finísimo de una provocación.

Los murmullos sobre el intelecto

se han acoplado en una onda formidable:

velocidad de pensamiento, sustancias,

la consciencia del relleno orientado del raciocinio.

Los ojos tan brillantes tenían prisa

habían apurado la intensidad de la tarde

dejando tras de sí un deseo de continuidad

de más palabras, de nuevas ideas armonizadas.

Poema 617: Allí estaba Ray

Allí estaba Ray

Allí estaba Ray, pero yo no estaba del todo,

merodeaba entre mesas de novedades

y de clásicos reeditados con portadas increíbles.

Llegaba desde otra no-concentración estética:

Maruja Mallo charlando con Paloma Chamorro

en la bahía.

La luz azulada, grisácea, a veces verdosa del mar

se fundía en la geometría tan estudiada de la composición,

en desnudos perfectos, en rostros de trazo-secuencia

como si quisiera simplificar la apariencia de cada persona.

Ray decía cosas interesantes, algo capté en un altavoz

que se enseñoreaba de libros de todos los colores:

–Las nuevas IA podrían confundirse con un escritor malo–, decía,

mientras el presentador evocaba sus propias lecturas.

A Ray no lo he leído todavía, aunque tengo un libro suyo

adquirido al principio de los tiempos: El hombre que inventó Manhattan,

supongo ahora que escrito aún en sus tiempos con Cristina.

Ray tiene un parche en un ojo, cicatriz de un tumor que casi lo mata,

enuncia con voz grave su ausencia tecnológica,

el alivio de que aquella pelota cerebral no era culpa suya.

La librería era un hormigueo de ávidos lectores eruditos,

dependientes nerviosos por las ventas,

por el cómputo de la montaña de libros del autor disponibles.

Afuera resonaban los ecos de tambores pascuales

que la brisa del mar transportaba por las rúas comerciales.

Poema 589: Mañana serena de enero

Mañana serena de enero

Mañana serena de enero,

canta una urraca en el silencio del semáforo,

le responde otra desde Venezuela.

El canto poético no atraviesa las ondas,

demasiado tráfico en el espectro,

silencio de quienes podrían aportar algo.

El mundo se expande en drones, IAs,

ataques indiscriminados con efecto terror,

temor propagandístico en las noticias.

El río a su paso por Tudela es un espejo verde,

con leves ondulaciones superficiales

causadas por el vórtice natatorio de los patos.

Silencio. Aguas abajo se escucha el salto eléctrico,

el crujir de una rama al soltar su palomo.

Reaparece la política tras las vacaciones,

también ese conocimiento sistemático

de forma didáctica: ecuaciones, estructuras,

decenas de ojos lógico-matemáticos.

La suma de los graves estudios en estos días

alimentará la amplificación mental anunciada.

Todo el mundo hace predicciones pesimistas,

en este tiempo del conocimiento democrático.

¡Agoreros del mundo, escuchad el silencio!

¡El tiempo cíclico sepultará la levedad!