Poema 712: Flores

Flores

Se abren inopinadamente tras la lluvia

en un horizonte bélico,

sencillo placer cromático

privilegio de sentidos asediados por los grises.

Un tulipán es un acontecimiento

capaz de desenfocar el fondo hostil

de ladrillos superpuestos sin guía

o de reflejos metálicos de armas modernas.

–Jacintos–, dirá ella de esas flores azuladas

que evocan al amante lacedemonio de Apolo,

bulbos aflorando aquí y allá profusamente.

Membrillos florecientes y espinosos

alternan con narcisos bellísimos

en un colorido fabuloso bajo el cielo tan azul.

Despiertan también con cierta prisa los frutales,

flor breve e intenso aroma polinizable

y largo tiempo de maduración selecta.

Huele a primavera más allá de las noticias

de las estrategias electorales escalonadas

de la sumisión pretendida por líderes agresivos.

Las pequeñas alegrías despiertan una mañana

aún fresca del primer mes romano

serenan y aplacan tormentas mentales

con la sencillez poética de un haiku floral.

Poema 524: Contrastes antropológicos

Contrastes antropológicos

Al caer la tarde el cereal exhala su perfume,

colma el espacio de un aroma de infancia

que invade la ciudad rodeada de campos de labor.

Salir en bicicleta al declinar el sol

es un embeleso de los sentidos,

el color, el aroma, la luz, el sonido calmo

de las espigas mecidas por el viento.

Allá donde la ciudad penetra en los cultivos

en los márgenes del asfalto invasivo,

desalmados, inútiles e ignorantes

sueltan sus miasmas con nocturnidad:

escombros, plásticos, residuos insoportables

para la vista educada en la sostenibilidad.

Todo el trabajo de décadas de educación

de la búsqueda ilimitada del bien común

se destruye en poco tiempo egoístamente,

en una regresión cívica, estética y pragmática.

Me invade una súbita cólera, enojo, abatimiento,

la fealdad del mundo en toda su amplitud,

el desprecio de los avances colectivos.

El optimismo antropológico cultivado

se enfrenta a la irracionalidad ignorante

de quienes desprecian el futuro colectivo.

Solo las amapolas atenúan la frustración

hiriente de un cierto pensamiento ilustrado.