Poema 546: Invisibles

Invisibles

Hay quien escucha la palabra cooperación

y gira la cabeza alejándose

hacia las zonas más confortables de su espíritu:

ojos que no ven…

Y sin embargo cada cual puede aportar-modificar

su estilo satinado de vida,

bajar las expectativas, minorar el consumo,

otras políticas, otro uso del mismo dinero.

Hay ventanas que se abren inopinadamente:

una exposición muy personal de experiencias

en un salón perdido de un pueblo lejano;

una conversación al hilo de un viaje no turístico,

un documental comprometido, un libro o varios,

una fotografía de un basurero en Managua

o la más aséptica de unos granos de café en la plantación.

Dengue o Malaria, susto o muerte,

incesto, estupro, abusos viles con consentimiento social,

una frontera imposible entre resorts y ropa residual

volandera en un paisaje haitiano desolador.

Los niños serán adultos imitadores de su injusta infancia,

círculo vicioso, prolongada explotación

de blancos occidentales infelices con sus posesiones.

Llorar es un desahogo instantáneo,

concienciarse, formarse, cooperar,

expandir la salud y la dignidad

debería ser un consenso insoslayable universal.

Poema 386: Noticias

Noticias

Apago la radio incapaz de asumir la negatividad,

los desastres, la perversión humana.

Parecen noticias colocada en las ondas

para penetrar en mi estado de ánimo.

¿Ignoran que enviar armas a Ucrania

es añadir combustible en un incendio?

Precios, inflación, pobreza energética,

se cuelan conceptos contrapuestos a la visión directa:

coches sofisticados en la carretera, terrazas llenas,

espectáculos caros para los que no hay entradas.

Por otra parte, tasas de paro terribles,

pésimas condiciones laborales, alumnos sin desayunar,

miles de inmigrantes que pierden la vida cada año

en el desesperado intento de acceso a una vida digna.

Algo falla en un sistema con esta enorme brecha:

los gobernantes más lúcidos tratan de parchear boquetes,

de apagar incendios,

pero no dan abasto en un mundo lleno de pirómanos,

locutores incendiarios, presentadores autómatas,

plumas agradecidas y puertas giratorias.

Apago la radio y me refugio en una ópera transgresora,

o en una poeta que remueve conciencias, excita y amplifica

imágenes, injusticias, desigualdades.

El fabuloso hito científico de lograr vacunas para el Covid

se empaña cada día y se minimiza o se ignora.

No quiero a nadie introduciendo odio en mi cabeza.

Poema 385: Calor

Calor 

Hemos visto en series y películas  

la locura que puede producir el calor sostenido, 

las noches sin dormir, 

la búsqueda comunal de un chivo expiatorio. 

Hay fórmulas de equilibrio: parques, árboles, ríos. 

Modernamente una piscina 

y siempre, oscuridad, corriente de aire, 

bodegas en el subsuelo. 

Hemos pasado, sin apenas transición, 

del frío al infierno, aún los cuerpos encogidos, 

la piel blanquísima, los rostros enmascarados 

y ahora libres. 

Los medios de comunicación no ayudan, 

crean una alerta colectiva desmesurada, 

como aquellas que llevaron a vaciar supermercados, 

a cargar con decenas de rollos de papel higiénico. 

Hace un calor real y un calor mediático, 

este último, unos diez grados superior. 

Ayer pensé que cuando lleguen tres días sin calor 

lo echaremos de menos: 

los baños nocturnos, los paseos posibles en la oscuridad, 

el motivo de queja por las vicisitudes diarias 

concentrado en este enemigo común invisible que es el clima. 

No afecta por igual a todos como la muerte o la enfermedad: 

el clima puede sortearse con energía y dinero, 

viajando, emulando las migraciones o antimigraciones 

cual aves poseedoras de recursos suficientes. 

Caerán los débiles que pudieron sortear la pandemia 

y aquellos que no puedan protegerse de su pobreza. 

Poema 323: Humanos

Humanos

Los platillos volantes se han adueñado del cielo

que parece sujeto por unas grúas de obra,

tiempos descreídos y lunáticos

en los que hay cristales rotos y naves abandonadas.

Ciclón, terremoto, desastre o miseria simple,

cualquier circunstancia desarraigó a aquella pareja

cuyo refugio es una primera planta enorme

en la nave enorme y esquinada, antes buque insignia.

Entra frío por los vidrios abatidos por las piedras,

el humo los delataría.

Se apañan con los desechos de la sociedad

desechos ellos mismos, excluidos por enfermos,

inmigrantes, inadaptados o visionarios.

Han colmado su capacidad de susto y acumulan

el desprecio de las voluntades humanas tan amplio,

eso les ayuda a sobrevivir, el rencor enorme y justo,

la rabia contra los privilegiados inútiles,

afortunadamente mortales como ellos.

Son los auténticos descendientes de las tribus nómadas,

los que quizás puedan dar continuidad a estos Sapiens

como ya lo hicieron en otras crisis silenciadas,

bombas individuales cargadas de razón.

Migrarán en verano para ver el mar,

quizás esta nave será ocupada por otros sin techo

gente sin voz y sin rastro, animales sin puerta

con más humanidad que las envolturas plásticas

y los cosméticos que rellenan los huecos de la especie.