Poema 701: Naranja

Naranja

Amanece un día más, lluvioso

en esta estación de inundaciones y frío

de ríos teñidos por el color terroso

de un clarinete que escala notas

desde la gravedad más absoluta

hasta cimas mozartianas de alegría.

En un instante el semáforo naranja

decide el fin de la noche,

literario, poético, musical,

la bicicleta asediada por los coches,

el espejo-asfalto cual discoteca lumínica.

El semáforo es un efímero indicador

de la suerte con que arranca la jornada,

un consenso social raramente burlado,

el orden que permanece noche y día

incluso en los días vacíos del confinamiento.

La belleza captada en esa luz intermedia

aturdida por los motores de combustión,

prolongación y elongación del saludo

bajo el paraguas protector

de los dos caminantes fraternos

que se dirigen con paso apresurado al colegio.

El leiv-motiv del poema-luz inocuo

refulge entre la maraña de noticias nefastas

ofuscadoras del día de la radio.

Poema 287: Un día en el lago

Un día en el lago

El fuego del cielo es solo una medida,

existen muchas otras:

un castillo de formas rectangulares,

un problema de geometría entretenido,

bañarte en un lago entre risas infantiles,

observar la dinámica vital de una pareja joven,

la cantidad de tatuajes que llevan los bañistas,

y cerrar el ciclo otra vez con las nubes anaranjadas.

 

Sin mucho esfuerzo, olvidas la pandemia,

disfrutas de tu cuerpo al sol,

lanzas piedras que rebotan en la superficie

sin apenas olas del embalse,

una ardilla o un petirrojo son una novedad

en el mundo increíble de los niños.

 

El camino que rodea el agua tiene la forma de un ojo,

pescadores, parejas solitarias y adolescentes

ocupan su nicho en cada cala,

los peces zigzaguean en el agua transparente de la orilla,

los grupos de homínidos se refrescan;

el día transcurre de forma atemporal en la sombra.

 

Baile, movimiento, formas geométricas,

son simplificaciones, clasificaciones mentales

para poder transitar de forma ordenada por la vida,

casi todas las sensaciones se procesan por eliminación

de datos superfluos, idealización o demonización.

 

El castillo había sido destruido para convertirlo en silo,

la circunstancia que lo hizo posible es Historia,

tras siglos de conversiones religiosas y puritanismo,

el lago ha recobrado su pujanza de turismo interior,

allí mirando la superficie dinámica del agua

reconsideras el sentido inercial de todas tus decisiones.