Poema 367: ¿Quién disfrutará?

¿Quién disfrutará?

¿Alguien disfrutará de esas seis ventanas

circulares de la Casa Hebrea?

¿Y del increíble aroma de las flores del almendro?

Éstas, efímeras, se extinguirán en pocos días,

así es nuestra existencia, leve en años

en un mar de pequeños placeres que ignoramos.

Al fin llueve, perturba la vida cotidiana,

incapaces de concebir la guerra televisada,

el dolor de tantas pérdidas: familia, amigos, hogar,

el espacio en el que han habitado desde siempre.

He dejado de ser Don Quijote utópico

para devenir en un Sancho Panza calmoso,

acumulador de libros que no puedo leer

salvo en días de arrebato místico en soledad.

Poema 270: Norma

NormaIMG_7030

El despliegue del bosque mágico me embriaga

solo con la luz,

seducción escenógrafa: verde sobre la densa niebla

druidas y chamanes reunidos

con canto potente de voz grave

y la bella sacerdotisa que invoca a la luna

en un casta diva de tanta hermosura.

 

Promesas y votos se suceden en escena

mientras suenan bellísimas melodías

fidelidad, infidelidad, amor maternal,

confesiones que el público agradece

con sonoras ovaciones que interrumpen el acto.

 

El mundo de frontera tan complicado

siempre encuentra permeabilidad en el amor

el deseo de lo imposible, la irracionalidad

y sobre todo la música envolvente

que transporta a la Galia de poderosa magia.

 

Sacerdotisas que se hermanan en el amor

al mismo hombre impío,

el deber y el amor filial contrapuestos

al odio, al remordimiento y a la furia,

y un final tremendo de sacrificio maternal.

 

El rojo y el verde funcionan en la oscuridad

como un trampantojo de idílico paisaje,

en medio de tanta culpabilidad reconocida,

sangre, lucha, el trono de la sacerdotisa,

y conmovedoras arias ya inmortales.

 

El destino ha de ser cumplido, la furia

que perseguirá despechada al amante,

logra una sucesión de imágenes oníricas

inabarcables para el espectador emocionado.

 

Sacrificio en el altar de los antepasados,

humo, una guerra cruel como todas,

y la imposible conciliación de todos los sentimientos

que trascienden la vida humana,

y la pequeñez de ésta en el universo matriarcal.

IMG_7026

 

 

 

 

 

Poema 56: Arte

               ArteIMG_20151207_132048

Sobre la caja de flores pastel,

se amontonan revistas y suplementos,

en ella hay trapos sucios de betún,

cepillos, un pequeño cilindro metálico

con grasa de caballo.

Hojeo una revista masculina, plagada

de publicidad: relojes caros con su maquinaria

desnuda, perfumes altamente seductores,

automóviles de alta gama. El fotógrafo

ha diseñado las sombras perfectas

sobre el hermoso cuerpo de mujer

desnudo que cubre su pelo con una toalla

de colores apabullantes.

Es un domingo de diciembre. Tu imagen

en el espejo muestra tu barba de dos días

quizás ya invadida por las canas.

Admiras en otro suplemento las respuestas

de la escritora comprometida. Aquí estás

a salvo de un peligro físico. Confort y despilfarro.

La foto de la mujer de la toalla sigue llamando

a mi mente ávida de arte: Benjamin Askinas,

busco y encuentro su trabajo en la red.

El lujo contrasta con todo cuanto escuchas

o lees, refugiados, fusilamientos, ahogados,

el horror vacío de un apartamento arrasado

en Chernobyl, la pesadilla de una guerra en Siria

que no cesa. Es un lujo creado, inalcanzable

un arte de intensa provocación al que intentas

imitar con tu mirada mortal cultivada

en el otro arte: sobrevivir, musitar, permanecer.

IMG_20151208_122432