Poema 393: Me gusta

Me gusta

Me gusta tumbarme boca arriba en el mar y flotar,

dejarme mecer por las olas,

descansar tras nadar un rato.

Me gusta ver los cuerpos en la playa nudista,

personas sin complejos, naturales,

apegados a la tierra, al sol y al mar.

A veces se cruza por delante un atleta,

o una mujer con los pechos hermosos y diferentes.

Me gusta imaginar sus vidas.

Me gusta coger una ola e irme,

buscar el siguiente placer, diversión, obligación.

Me gusta correr hasta una playa aislada

desnudarme y posar la ropa en las rocas.

Me gusta oler las flores de brezo en agosto,

escuchar el zumbido de los insectos libando

en medio de una orgía de perfume polínico.

Me gusta leer un poema en voz alta

escondido en un recoveco del acantilado

mientras rompen las olas, fondo sonoro.

Me gusta el vuelo de la gaviota que planea,

la sombra que oscurece mi sombra un instante.

Me gusta poder disponer de todos mis sentidos

libres, ajenos a la vida y al griterío social.

Poema 197: Permanencia

PermanenciaIMG_2692

Las vacas siguen el en mismo lugar

al lado del mar,

hay sol y pastos verdes,

se escucha la masa marina en movimiento.

 

Apenas hay cambios en la belleza

del paisaje,

te imaginas corriendo sobre el acantilado,

con toda la luz del mar en tus ojos.

 

La barba de varios días te envejece

más que tus distracciones u olvidos,

te recuerda tu mortalidad evidente,

los años percutiendo estos senderos marinos.

 

Huele a hierba y a humedad

en el reino de caracoles y babosas,

no hay motores en esta parte del mundo

que perturben el sosiego de Nochebuena.

 

La arena amarilla es un misterio en este paisaje,

hay regalos intensos para tus ojos

tras cada curva del sendero,

sosiego e ilusión de permanencia aún un poco más.

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Poema 152: En el litoral de las Cerrias

En el litoral de las CerriasIMG_20180101_121743

Cada piedra en el camino del acantilado

retumba en mi cabeza,

mi lengua pastosa

aún recuerda los excesos del fin de año.
Al llegar al mar

mis pulmones se ensanchan al fin.

Ha llovido más que el fin de año

y la playa nudista está totalmente desnuda.

 

Leo versos terribles en un libro rosa.

 

El sol cambia el color de las dunas.
Viento y olas,

el espectáculo de oleos de Turner en la bruma.
Una pareja,

ajena a mi presencia lectora,

se desnuda y se acerca vacilante

a las olas de la orilla.

Ese baño sella su amor por este año.

Enormes masas de agua les hacen retroceder,

mas han completado su inmersión.
Dice Helder:

“Espero que o amor enleve a minha melancolia.
E flores sazonadas estalem e apodreçan
Docemente no ar.”

La muralla de agua

con los picos nevados al fondo

atrae a los paseantes y ocasionales fotógrafos.
Permanezco leyendo para purificar el año nuevo.IMG_20171231_115430