Poema 403: Música india

Música india

Han viajado miles de kilómetros

para tocar en una ciudad pequeña

alejada de los grandes centros culturales,

una ciudad que tiene una orquesta sinfónica

y fábricas que alienan a sus trabajadores.

Se miran con sus rostros no agraciados,

parecen discutir por los gestos de sus manos

enfrentados en la tarima

mientras el maestro del violín improvisa.

La nota de color la da una jovencísima mujer:

vestida de rosa intenso acaricia imperturbable su tanpura;

Shreya Suresh da continuidad a todo el conjunto

más allá de la improvisación de las tablas y el thavil.

El doctor Subramaniam concita todo el interés;

con movimientos pausados y enérgicos dirige sin titubeos,

eleva el ritmo, introduce con un gesto el morsing

o inicia un diálogo triangular con sus músicos.

De forma didáctica, en un inglés que apenas comprendo,

informa sobre su técnica de improvisación

y agradece la celebración,

 del septuagésimo quinto aniversario de la independencia india.

Poema 356: Navidad

Escucho retazos del violín de mi hija,

se abre la niebla y ha salido, tibio, el sol.

Lo que parecía un titubeo violinístico

es ahora una melodía continua.

Se han levantado llenos de energía,

tras pequeñas riñas, abrazos y movimientos

se han dirigido a sus instrumentos musicales

y han llenado la casa de notas,

de cálida alegría.

La frontera exterior se difumina lentamente,

dentro de unas horas nos integraremos

en una corriente más grande:

amplias tradiciones, el fuego de otro hogar,

cánticos, regalos y sorpresas,

las múltiples presencias reconfortantes.

Cada instante sigue siendo una maravilla

una suma de recuerdos, de burbujas

de múltiples hilos que convergen o divergen,

los logros del esfuerzo vital y los sacrificios.

Vuelvo a la melodía que se ha afinado,

a los golpes sordos en las teclas del piano silenciado

y por un instante no existe nada más en el mundo.