Poema 207: La gran belleza

La gran bellezaIMG_20190224_140344

Tránsito despistado, sigues una iglesia

en un cuadro de Van Gogh,

o te fijas en las variaciones posibles

de la ley electoral,

o te documentas sobre las intenciones

de tal o cual poeta;

cuando puedes, elevas la mirada y sonríes,

te consideras afortunado por encontrar

la belleza en la vida cotidiana.

 

A veces retiras las gafas de tus ojos,

contemplas los objetos deformados,

el color que se confunde y se mezcla,

la vacuidad de cuanto te rodea;

desenfocas con tu cámara réflex

y consigues trascender el mundo lineal

de contornos definidos y precisión aparente.

 

No eres capaz de ir más allá,

eres consciente de tus límites, de tu capacidad

de insistencia en asuntos complejos,

de la voracidad con la que quieres acceder

a todo cuanto tu mente alcanza:

consumir antes que crear,

disfrutar antes que avanzar sufriendo.

 

En breves instantes de lucidez

escuchas la voz atemporal de un guía,

el cántico desesperado y auténtico,

la música que te produce vibraciones internas,

trance, éxtasis, ausencia mundana;

entonces navegas por el nirvana ilimitado

de tus conexiones neuronales más libres

y vuelves con una paz profunda e inútil

en la vorágine activa y sinusoidal de cada día.IMG_20190221_175526-EFFECTS-EFFECTS (1)