Poema 612: Flores

Flores

Vivo en un mundo veloz, lleno de eventos,

algunos programados,

la mayoría improvisados al subirme en trenes

que deceleran para que pueda incorporarme en marcha.

La belleza asoma tras las nubes

de una tristeza siempre atenta a ocupar los espacios vacíos.

¿Eres feliz?

Solo en algunos instantes soy consciente de esa felicidad.

Mi optimismo me hace saltar de flor en flor

sobre campos embarrados y fertilizados.

Flor poética, flor de conocimiento y aprendizaje,

flor de un cariño inesperado, flor risueña de grandes besos-pétalos.

Cuando yerras el salto caes y te embarras,

hasta que la lluvia te limpia y renueva.

En la caída definitiva pasas a formar parte del humus Interfloral.

Poema 292: Senderos ancestrales

Senderos ancestrales

Caminar, con rumbo cambiante

a la luz precaria anterior a la salida del sol,

seguir ese instinto en el que confías,

que cuando falla convierte el error en éxito

por mor de una fuerza mental positiva.

Búsqueda, casualidad o intención,

la suerte convertida en maravilla,

una senda entre piedras, una aventura

con la que bajas de la montaña serpenteando,

llenos los ojos de los colores del otoño.

Subes a la piedra que pudo ser altar sacrificial,

haces una fotografía panorámica,

te recreas en los viñedos abandonados,

pruebas las uvas negras, pequeñas, recias,

coges el higo maduro de una higuera.

–Por allí sube el cordel de la cañada soriana–,

te dices a ti mismo, ausente toda compañía,

recuerdas entonces las otras rutas de este verano,

las bifurcaciones necesarias en el camino ascendente,

el calor pegajoso y las moscas impertinentes.

El sendero es la belleza del descubrimiento,

la maravilla perdurable e incógnita,

el atajo que atraviesa los campos tan fructíferos,

la casita escondida con mirador al sol naciente

en la que te gustaría amanecer en este día soleado de octubre.