
Noche de primavera urbana
Circulo en bicicleta urbana
entre hordas de la especie humana,
–mis congéneres–, otrora agresivos,
nerviosos, celosos, supervivientes.
La convivencia se ha logrado al satisfacer
las necesidades básicas de alimento y techo.
Circulan los patines en la noche,
se distribuye comida a cambio de dinero,
hay diversión y tiempo libre.
Me cruzo con raiders en la penumbra
de una noche hermosa de primavera;
huele al campo que se filtra en la ciudad
y apenas nadie camina al filo de la medianoche.
¡Cuánta evolución ha sido necesaria para llegar aquí!
Los jardines están cuidados y los ciudadanos
continúan abducidos por sus dispositivos;
He salido pensativo del teatro:
el paso del tiempo y la repetición de los errores,
la nimiedad de nuestra presencia en la escalera
y los sacrificios de todos los que nos precedieron.
El sistema educativo aporta sus frutos
y modela una sociedad con un cierto equilibrio
sobre la que actúan fuerzas terribles:
codicia, orgullo, desprecio, jerarquía y rango.
La luz llega desde la insignificancia y la humildad,
desde el pedaleo en una noche cálida de primavera.
