Poema 489: Aprendiz de poeta

Aprendiz de poeta

Entonces, de repente, se abrieron los recuerdos

y accedí a mi vida pasada,

a quién era y cómo me comportaba,

al acomplejado y taciturno, siempre testigo,

narrador exagerado y fiel solo en la esencia:

aprendiz de poeta.

Los rostros han cambiado, pero no la voz,

la risa tras las palabras banales de él,

el tono profesoral de ella, tan Rotenmeyer,

ese orden de su universo en equilibrio dinámico.

Aprendí a canalizar y transformar,

a enriquecer cada una de mis experiencias,

a darle una voz precisa y elocuente y también épica

hasta que fui moderado por las safos del veintiuno.

Aprendo cada día y abro y cierro la puerta del recuerdo,

no siempre contento, no siempre satisfecho.

Poema 421: Nunca es suficiente

Nunca es suficiente

No me he fijado en las flores, ni en nada nuevo

he contemplado el mar desde dónde lo hice una vez

entre juncos y plantas resistentes a la duna

he buscado los recuerdos, no descubrir matices

o hallar nueva belleza.

A veces la vida que he vivido me empuja

a revivir momentos, a revisitar lugares y personas:

ha pasado el tiempo y he olvidado,

a veces rememoro imaginando aquella escena

cómo era entonces, qué tribulaciones o presagios

me acompañaban cuando pisaba la orilla del mar.

Hay niebla y busco en ella poemas antiguos

sensaciones de capa y espada,

el tono gris bajo la cúpula del filtro tan pucelano,

achaco la falta de intensidad al poco dormir

o al agotamiento de tantas pequeñas cosas,

a la responsabilidad que no me abandona.

Mantengo un perfil plano y suave,

lecturas discretas y leves, un poema aquí, otro allá,

complacencia en lo que escribo:

no molestar ni incidir, no perturbar a nadie.

Poemas de repetición, fotos ya vistas,

la cantidad de cosas que suceden cuando nada sucede,

el listado delator de preocupaciones y ocupaciones

nunca es suficiente, nunca suficiente.

Poema 305: Espiral

Espiral

La vida es y fue dura en otras esferas, planos, estructuras.

Nadie parecía saberlo desde dentro.

Quien lo ha podido contemplar desde una comodidad exterior

(cine, libros, Historia)

puede creerse más sabio o más afortunado,

tal vez más rico,

pero está en su propia muñeca rusa,

en una esfera exterior de un juego que parece infinito.

La espiral de gente agarrada de la mano

simboliza ese avance de que no todos participan,

esa luz colorida, iluminada por la ciencia,

ese sostenimiento gozoso de la vida,

más frágil de lo que les parece a algunos,

más robusto de lo que sospecha la mayoría.

El optimismo es una medicina vital incomparable,

una energía, combustible, impulso mental,

la forma de abordar problemas y buscar soluciones

mientras se avanza y se decide y se yerra,

un grano de arena bullicioso en un devenir incierto.

Crear es dotar de movimiento y de necesidad,

alentar y sostener,

mantener una nube de ilusión en el presente de cada cual;

también expandir la capacidad de observarnos,

de comparar y olvidar por momentos la crudeza del entorno.