Poema 360: Cuadro

Cuadro

He montado un cuadro:

una lámina de una obra de Magritte

que traje de Bruselas,

un marco grande que encontré en los chinos,

tacos, escarpias, dos agujeros en el muro maestro.

En la pared pintada destaca sin par,

dejaré un papel en la parte de atrás

que dirá: traído por mí de Bruselas

en un viaje familiar en tiempo de pandemia,

cinco de diciembre de dos mil veintiuno.

Luna, silueta, bola, la casa iluminada al fondo:

cabe un paisaje dentro y cabe un hogar

hacia el que ningún sendero te conduce.

El muro bajo quizás sea el pretil de un puente;

puede que el caballero esté valorando

arrojarse al río.

El hombre del sombrero abre un boquete,

posa el contrapeso en la baranda esquinada

quizás lo llevará en su bolsillo al lanzarse

o es el corazón que ahora late en la casa encendida.

Hiela bajo la luna menguante y las estrellas,

un infinito dentro del infinito,

la sombra de René es un boquete en el espacio,

su propia presencia reflejada en lo banal

simple y característico.

En torsión cuatridimensional el cerebro fuga

hacia las ventanas anaranjadas,

sortea sabinas y pinsapos

hasta llegar a un nuevo abismo

en el que la oscuridad fluye

silueteada de estrellas.

Poema 352: Magritte

Magritte

Me sitúo delante de un cuadro

y en ese instante el cuadro es mío,

puedo obtener todo de él:

lo miro con avaricia, con gula,

con soberbia y un punto de lujuria.

Siento un instante de admiración fugaz,

me fundo en una fotografía secreta en él.

Nadie interfiere en mi relación carnal

con la pintura,

puedo entrar allí y observar la silueta

o la luna delante del árbol,

las nubes o la manzana tan verde,

puedo casi sentir el tacto en la piel de esas mujeres

que se difuminan en el horizonte.

La fusión es tal que me olvido de la realidad,

las leyes físicas son las que ha diseñado el artista,

los gestos y los objetos me mimetizan en el óleo

cual camaleón que allí habita con disimulo.

La filosofía del arte modifica mi mirada,

la arrastra hasta extremos insospechados,

transmuta las palabras en vivencia desordenada,

antes de ser absorbido por el cuadro siguiente.