
Rasgos diferenciales
Poder contar indicar sorprender presumir
la sensación única de saberte diferente
individualidad sumergida en el magma
de todas las formas de cooperación posibles.
Cuando alguien te descubre por inteligencia
por belleza por alguna singularidad positiva
–e incluso a veces no tan positiva en el consenso–
brilla una luz ancestral en tu interior.
Quizás eso fue en origen la distinción lingüística
o la habilidad artesana o la estratificación social.
Todas las referencias apellidos marcas destrezas
refuerzan la tesis del motor evolutivo
no genético a veces heredado por comodidad
por la simpleza de potenciar el rasgo preexistente.
La idiosincrasia de cada cual elevada a un altar creativo
subyace a todas las pulsiones comunitarias
de expresión de poder de dominio.
Los talentos singulares y personales florecen
cuando alguien los riega y abona convenientemente
producen frutos y a veces contribuyen socialmente
otros son ignorados perseguidos ocultados
en aras de personalidades o intereses mayúsculos.
Erupciones terremotos desbordamientos
ruptura de costuras luchas egocéntricas
y búsqueda de palmeros que elogien y enaltezcan
antes de un último acto de fusión en la masa informe.
