Vacaciones
Las bandadas de palomas recorren el sembrado,
se alborotan al mínimo movimiento,
simulan una coreografía estudiada,
un ritmo imprevisible y estético.
Desaseado y familiar, vivo entre fantasmas,
amortizado mi tiempo, tan inseguro
como cuando era adolescente,
ha pasado un periodo que ya no reconozco.
Camino con fuerza lleno de contradicciones:
disfruto del ejercicio físico
pero quiero llegar ya, detenerme,
cuál parábola vital de deseos contrapuestos.
Los niños son un espectáculo hermoso y agotador,
energía en movimiento, luz y ruido
aletean incansables en cualquier entorno,
son alegría y cansancio y sostén.
Liquen de un amarillo intenso, yemas
a pesar del frío agudo, naturaleza y espectáculo
en las nubes y en los incipientes sembrados,
o en la niebla y los espectros del pasado.