Poema 413: Vergüenza / Suma

Vergüenza / Suma

El árbol mágico ha dejado de serlo,

no protege, ni apacigua,

ya no posee la belleza noble e impávida,

muestra una decrepitud fuera de moda.

Las palabras y los gestos.

Los gestos son obscenos e impúdicos,

cuando hablan al mundo

son muñecos maquiavélicos,

títeres excitados desde púlpitos públicos.

Siembran cizaña y añoran la servidumbre.

Hay miles de ramas fractales,

enérgicas y firmes sumando otro árbol,

lógica y pensamiento positivo aliados,

invencibles, cargadas de razón.

Visten corbatas uniformes, fútiles.

Construyen, dignifican, estudian,

sus hojas iluminan el futuro, el arte,

todas las artes protectoras

ante la violencia inútil y estridente.

Violencia silente, apagón, falacias.

Hacen política, pelean cada paso,

firmes, debaten los detalles, negocian

son un clamor, un frente violeta,

fuerza, palabra, inteligencia.

Poema 410: Miradas en la niebla

Miradas en la niebla

Veo imágenes en la niebla,

clásica en estas tierras en estas fechas,

color rojo sobre fondo gris,

luces que se expanden y deforman

esa pesadilla de película de terror.

Pasó el Tenorio, el culto a los difuntos,

la alegría importada del disfraz en esos días;

noviembre es un mes violáceo y húmedo,

la puerta del invierno que aún no llega.

Las luces del semáforo colorean la escena,

más allá del hipermercado no hay nada

solo la cúpula neblinosa y semiesférica

distorsionadas las formas y las presencias.

Persiste la sensación de locura

cuando se obstina la calígine,

un fin del mundo inmediato y devastador,

una pérdida de elementos de referencia.

En algunas estrechas callejuelas del centro,

aquellas que milagrosamente sobrevivieron

a la especulación de los años setenta,

aún es sencillo imaginar espadas y embozados,

un ajuste de cuentas por un lance amoroso.

Hay refranes y entusiastas de la niebla,

también detractores acérrimos,

sonidos que resuenan a distancia

y una belleza no para cualquiera,

no para cualquiera.