
El mes de la guerra
Emulando el resumen interesado de la Historia
abstracción sin matices
esos líderes testosterónicos y seniles
juegan videojuegos de guerra ganando dinero a espuertas.
Toda la tecnología militar teledirigida
se combina con desinformación y propaganda:
la marcialidad de etimología divina y agresiva.
Florecen los almendros y reverdecen los campos
tras las inundaciones pasadas
en vivo contraste visual con la barbarie demoledora
con escuelas y hospitales reducidos a escombros.
El polvo y el barro se mezclan con la sangre
eludida en las imágenes con habilidad desinformativa.
La ideología, la desigualdad y el enriquecimiento atroz
se combinan como un trampantojo terrible
de escándalos de pedofilia y corrupción dirigente;
nos obligan como testigos necesarios a posicionarnos
como cómplices o enemigos
en persecuciones, escuchas y cancelaciones.
Todo el poder disfrazado de democracia
en manos de septuagenarios crueles
capaces de convertir humanos en alimañas
y de asesinarlos en pequeñas dosis
admisibles por las encuestas y la opinión manipulada
de los faros y guías asalariados de Occidente.
