
Espectro de predicciones
Asimilamos la inhumanidad moderna:
asesinatos selectivos, secuestros,
política espectáculo con miras económicas,
bravucones aleatoriamente amenazantes,
destrucción total de infraestructuras y hospitales,
desinformación en redes sociales
y una dosificación de muerte absorbible por el público.
El espectro de predicciones es holgado,
dicen los agresores: –Los objetivos se han cumplido–
para desdecirse al cabo de unas horas
mientras el sionismo mudo sigue disparando.
La astucia de la teocracia petrolera es una incógnita
dirán los analistas más avispados,
–Se han preparado durante veinte años para esto–
sugerirán los estudiosos del Próximo Oriente.
No hay certezas, solo gasto y destrucción:
fluctúan los mercados en este videojuego disparatado
provocando pérdidas y ganancias abruptas
mediante tanato-apuestas de ética cuestionable.
El juego de los gerifaltes se amolda a lobbies adeptos,
a sus intereses ocultos condicionados e instantáneos
alejados del progreso ecuménico y de la cultura.
