Poema 400: Se nos mueren los ídolos

Se nos mueren los ídolos

Murieron Batiatto y un señor

que se llamaba Leonard,

y las letras dejaron de tener sentido.

Cuántas veces pensé que Lorca

habría sentido escalofríos de placer

al escuchar el pequeño vals vienés

con voz ronca y afinada.

Se fue Javier Marías sin darse apenas cuenta,

¿o fui yo quien lo consideraba inmortal todavía?

Y la reina de reinas, la longeva,

y con ella la autoridad palaciega.

Godard los sobrevivió unos días

espléndidos del mes de septiembre.

Compré sus casettes casi sin dinero,

escuché que el hijo era distinto del padre,

me desperté en primavera

y supe de la estación de los amores.

Descubrí presunta información en los rostros

como los miraba Jacobo Deza.

No me olvido de Almudena, ni de Joan,

ni de Brines.

Es el fin de un ciclo vital, cultural,

de voces y plumas elegidas;

quizás siempre fue así y solo la edad (mi edad)

se mezcla de nostalgia y luto.

Quedan las obras y quedan los vivos,

y el prodigio democrático de tantas redes

capaces de difundir pequeñas maravillas.

Nos han dejado ideas, hilos, música,

vértices sobre los que tender cabos y búsquedas,

la sensación de que nos adentramos en la senectud

y una cierta orfandad estética y de pensamiento.

Poema 217: Lorca no descansa

Lorca no descansaIMG_5061 (1)

Lorca no descansa en Granada,

la ciudad le da la espalda,

vive para el turismo de la Alhambra.

 

Lorca tiene lectores extranjeros,

lenguas encendidas con sombrero,

hermosas muchachas que le velan

al pie de su centro viajero.

 

Turistas de las tapas admirados,

curiosos de cuentos alhambrinos,

contemplan el fulgor de cada ocaso,

se miran en ojos anodinos.

 

Lorca clama su obra en cada calle,

su vida truncada en cada esquina,

rosal, jardín, naranjo o mandarino,

honda amargura de piel mezquina.

IMG_20190415_235459

 

 

 

Poema 216: En los tejados de Granada

En los tejados de GranadaIMG_5326

En los tejados de Granada

hay una gran farsa de ruinas y antenas,

aires acondicionados y tejas desblanquiñadas;

también hay barro, cables, adobes y miradores.

 

Hay restos de construcciones árabes,

lavaderos y callejuelas, el abrigo del viento,

el ladrillo mudéjar.

 

Hay un aire de culpa en la muerte de Lorca.

Granada está colonizada por hordas de cristianos

vencedores, plazas de santos, beatos y conventos,

turistas pelirrojos y escotes de estudiantes aventureras.

 

Hay un centro escondido de Lorca,

tan oscuro como sus sonetos de amor

en esta ciudad volcada en la Alhambra.

 

Hay cuestas y frío y calor.

Pequeñas procesiones familiares y enormes

comandos limpiadores de cera,

limpios sepulcros pulidos en las aceras.

 

En los tejados de Granada refulge el sol

y la nieve de Sierra Nevada.

Granada tiene un aura de ciudad conquistada.

IMG_4903

 

 

 

 

Poema 31: Lorca, Poeta en Nueva York

1eM2bKVb3Mb2bNTbb0UUFXgD    Lorca, Poeta en Nueva York

La música sorda sobrevuela una mezcla

de presagios, cenizas de la civilización,

el despertar a la consciencia surrealista,

voz del caballo, de la iguana, simbolismo.


Los automatismos aparentes no existen:

el autor soterra la percepción de una ciudad

presa de la Gran Crisis, cieno, drama social,

el dinero o la negritud, la alienación de la urbe.


Colorista, hurga en sí mismo, preconiza,

alterna la técnica de fondo con el impresionismo,

cada verso es una incitación a la locura poética,

sangre, lujuria colectiva de vísceras.


Lorca corrector, Lorca preciosista,

Lorca solo en medio de una vastedad terrible,

vómitos y orines, desgracias infantiles,

teléfonos diamantinos, desmitificación del paraíso.


El Hudson emborrachándose de aceite,

¡dios mío! Hilillos de aceite brillan en el agua,

Muchachos en la arena, cuerpos, mariposas

en la barba del viejo Walt Whitman.


Escucho cantar un vals a Leonard Cohen,

¡ay, ay, ay! Take this waltz, el pequeño vals

vienés de Lorca, la música otra vez, la adoración,

el impulso creativo irrefrenable en la lectura.


Él ha condensado el mundo, el de aquí,

el de allá, el de todas partes, todas las pulsiones,

la vida por encima de todo, la muerte al acecho,

y una vorágine de metáforas que te engulle.


IMG_20150306_160923