Poema 502: El día Pi

El día Pi

El día Pi pasó inadvertido

salvo para un grupo de frikis diletantes.

Las matemáticas no son tan importantes

en el desconocimiento general del mundo,

un ente incomprendido, lleno de símbolos

y de misterios indescifrables.

Alguien mostró una camiseta con un dibujo espiral

de múltiples e incontables cifras decimales;

otra persona propuso buscar su fecha de nacimiento

entre la secuencia infinita de guarismos.

¿Para qué sirve este número tan abierto?

¿Será solución de una ecuación con coeficientes enteros?

La luz brilló en los ojos del adolescente:

–Pi es la esencia de la circunferencia–, dijo,

como si fuera un pitagórico de hace veinte siglos.

–No es para cualquiera esa belleza–, observé,

ni las trabajadas fórmulas que aceleran su cálculo,

una construcción humana excelsa

para esta constante que parece permanecer

desde el origen explosivo de los tiempos.

La coincidencia con los idus de marzo

y las resonancias con el asesinato juliano

abrieron los ojos en la oscuridad algebraica

de cuantos lo escuchaban.

Poema 120: Matemáticas

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Una lección de matemáticas:

conceptos frente al cálculo gris,

el cómputo de cifras que nada significan.

 

Búsqueda de la lógica, inutilidad,

tras la enorme complejidad teórica

para un aspirante a ingeniero.

 

Confórmate con el final del proceso

el algoritmo simple sin apenas decisiones,

la banalidad de una fórmula,

y, ¡Eureka!, la potencia de un resultado

incuestionable y con apariencia de veracidad.

 

Cada día se sostiene en un complicado

equilibrio de lógica y esperanza;

la mente racional juega a ocultar lo inasequible,

a disfrazarlo de banalidad.

 

Te asomas a una puerta poética

y dejas que tus ideas se contaminen

y expandan por entre unos versos

traducidos, viajeros y sugerentes

del aspirante nórdico a Cavafis.

 

Ahí encuentras muchas verdades

y un tono vital alejado de la decepción

que sientes al fracasar tus poemas

o tus relatos, caminantes sin éxito

por un concurso que otrora te estimulaba.

 

Las matemáticas son un placer en sí mismas

patrones, atajos, procedimientos,

la facilidad para encuadrar decisiones,

el ritmo vital presente en el balance

de tu neurocórtex con tus sentimientos

sensaciones guiadas por el difícil

razonamiento geométrico.

 

Nada se te pone por delante: ni peligro, ni erudición;

consciente de que la gracilidad te abandona

admiras y valoras el respeto juvenil,

el tesoro de la vida sonriente por delante.

 

Estabilidad madura, placer inusitado

de todos tus sentidos, recompensa y puente

hacia la serenidad matemática del pensamiento.

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