Poema 537: Pirinexus

Pirinexus

El camino de ronda sobre la iglesia 

muestra el territorio fronterizo y defensivo,

en un lugar de la historia codiciado y cambiante.

El camino del exilio hace ochenta y cinco años

convierte estos parajes montañosos 

en míticas rutas de salvación.

El camino ciclista circular atraviesa la frontera 

a más de mil quinientos metros de altitud,

serpentea hasta Prats de Molló,

lugar inexpugnable de entrada a los Pirineos.

Coinciden todas las rutas mentales en planos paralelos,

en vidas diferentes, el metaverso del espacio compartido.

Los ciclistas han colmado sus retinas de verdes pastos,

de perfiles montañosos en planos superpuestos,

de un agradable sol de julio.

Descenderán siguiendo el curso de ríos pirenaicos,

llegarán al mar en una mañana calurosa de julio,

cerca de las excavaciones veraniegas de Ampurias.

Antes se habrán alojado en una casa de apariencia provenzal,

se habrán bañado en una cala preciosa y masificada,

y, agotados, planificarán la ruta del día siguiente.