Poema 327: La tierra de los muertos

La tierra de los muertos

La tierra de los muertos es muy fértil,

allí procrean todo tipo de criaturas,

crecen verduras y hortalizas

al socaire del riego sanguinario.

Quien piensa en la muerte cada día

encontrará al final su recompensa,

ella dejó escrito en su suicidio

la fija presencia de lo oscuro.

En días melancólicos imaginas

cada metro cuadrado de una guerra,

murallas enfebrecidas por los gritos,

el sacrificio de la piel, piedra a piedra.

Allí donde los arietes fracasaron

yace una semilla nutritiva,

allí genio, maldad y adrenalina

tuvieron su jornada vespertina.

En aquellas tapias murieron olvidados

recitando sus versos a la aurora

dejando cadáveres con plomo y saña

hoy pastos de hermosura renovada.

Ningún lugar es tan sagrado

como el suelo que hollaron tus ancestros

miedo, amor, luz de ojos agotada,

todos sus recuerdos olvidados.

Poema 297: El polígono está vacío

El polígono ­­­­­­­­­­está vacío

El polígono ­­­­­­­­­­está vacío el día de Todos los Santos,

no poseemos el espacio ni el tiempo,

lo usamos con usura y pagamos por ello.

No somos dueños de la psicología social,

ni de las elecciones de nuestros hijos,

apenas de la comida que comemos.

El polígono industrial está vacío,

es una zona fantasma.

Al anochecer patrullas policiales rastrean

botellones de adolescentes rebeldes

cuyo instinto primario elude la lógica familiar.

Por el agujero de las tapias del tren se filtra un amarillo.

Fijarse en las cosas es agotador,

se abre una cascada de ventanas al asomarte.

Cada objeto, ¿quién lo creó, construyó, trasladó?

¿Quién lo puso ahí, cuándo, para qué?

Algunas decisiones tienen consecuencias.

El cielo enladrillado o toda la gama cromática del otoño,

un letrero ajado de Se Vende, o el tendido de unos cables

sobre postes de madera decoloridos,

los charcos con dibujos concéntricos de aceite

o los camiones que esperan a ser desinfectados,

la tapia reconstruida sobre las vías

en la que pronto hará su aparición Acción Poética,

atrapan la mirada del ciclista que se divierte y memoriza.