Nadie sonríe
Mira por tu ventana,
existe la vida, alguien
arrastra los pies,
el tipo de la pipa viste bien,
una madre joven carga con sus hijos,
nadie sonríe.
Un tipo deforme cruza el pasadizo,
la cabeza alta, erguido,
mucha gente le mira al pasar,
él lo sabe y le alimenta.
Escuchas un poema de un youtuber,
con más de cinco mil reproducciones,
desamor un punto cínico,
sensibilidad a flor de piel.
Varios adolescentes caminan en grupo,
obsesionados con sus teléfonos móviles,
sus rostros inexpresivos son prisioneros
de la última foto que alguien se hizo en su baño.
Nadie parece escapar de la tecnología,
de las calles atestadas de vehículos,
de la orgía de ruidos chirriantes,
ni de la prisa social inconsecuente.
