
Conocimiento
El mundo se abre al conocimiento
de los abusos de poder, dominio, coacción,
la dignidad humillada,
sexo, dinero, violencia
ostentación brutal del poderío económico,
fama, marca macarra,
penetración propagandística previa.
Quien ha soñado con la elongación de la vida
teme la de algunos hombres seniles millonarios
sesgos machistas aún les protegen
ante una ola de apariencia imparable
que necesita ser impulsada continuamente.
Ya no hay risa ni indulgencia, solo ideología,
conservar la permisividad tradicional
o practicar la ejemplaridad educativa,
público escarnio, iluminación de la perversión
extendida e indiciada y silenciada.
Los días de gloria crearon monstruos
egocentrismo e impunidad esclarecidos
en estos tiempos de intimidad difusa.
Pasaron los dictadores, ya denostados,
y han llegado, sucediéndolos con continuidad,
los mismos fulanos en envoltorios democráticos.
La reivindicación de igualdad humana
no debe detenerse, ni frenarse, ni ralentizarse.
