Sol del membrillo

Este sí que es el sol del membrillo
y esta la niebla del Duero y del Pisuerga.
Este sí que es el fuego proletario en un bidón,
y esta la vida que hace aflorar la sonrisa defensiva.
Y esta es la sociedad en la que cada cual
es más listo que los demás,
Y esto no se puede hacer pero lo hago,
aunque me cabreo si veo hacer lo mismo a mi vecino.
Este es el camino que recorrí hace unos días
y que hoy no puedo recorrer de nuevo.
Estas son las tardes espaciadas
y las noches confinado,
Y esta es la soledad del cementerio en víspera
de Todos los Santos.
Esta es la alegría perdida en un instante
por incauto y despistado,
Y el largo penar desorientado, sin queja dulce y sin soneto.
Este es el sol del membrillo, a las puertas del invierno
condenado.
