Llueven flores de otoño
Apenas existe el aire que respiras,
apenas las nubes dibujan formas
en el cielo o muestran su belleza,
apenas percibes el frescor de la mañana.
Vagamente recuerdas la pertinaz sequía
de hace justo un año,
o la visita a la playa de hace dos semanas
embebido en fórmulas y compromisos.
Podría acabarse el mundo hoy,
podrían cesar tus privilegios:
tus hijos caminando contigo
o esos besos infantiles de felicidad.
La lluvia que tanto esperas
llevará asociado un decaer del ánimo,
una falta espeluznante de luz,
el regreso de monstruos que crees olvidados.
Todo es provisional, tu sonrisa también,
el libro que postergas o la música
que has proyectado escuchar;
también el poema que no vas a escribir.
El aroma de un jardín que no es tuyo
te embelesa, perturba todos tus recuerdos,
excita tus deseos hasta límites insospechados,
llueven flores de otoño durante unos minutos.
